Primeros días en Galicia

Hola a Todos:

Dos nuevos episodios para la Saga de La familia Pincemin – Van Houtte en la tierra de los Galleguillos, donde las publicidades de famiilias numerosas tienen 3 hijos, ¡Tres! ¡Ja Ja Ja! ¡Si los viera mamá!.

España y las mujeres

Los hombres somos igual de aburridos y previsibles en todo el mundo: fútbol, autos (Coches acá) y mujeres, no tenemos otro tema. Yo ya solucioné para toda la vida el último tema y por eso no ando por ahí relojeando, pero vale esta aclaración para derribar un último mito: “Todas las Europeas son gordas, peludas y horribles” y “En las publicidades no vas a ver chicas lindas, solo albóndigas caminantes” Mentira, es verdad que no vi chicas lindas, pero vi algunas y se ven señoras casi 50 (De edad, no de cintura) muy elegantes y distinguidas, además en las publicidades se ven bellezas tales como las de Argentina. Otro mito derribado.

Misa en la Catedral del Apostol

Apenas llegados al Hostal de Santiago donde la verborrágica Maricarmen, la hostelera del lugar, nos atiende y habla de su odio a los inmigrantes vagos (¿Seremos de ellos?) que vienen a robar a España un seguro de desempleo, nos instalamos en una coqueta habitación que nos duele 55 y pico de euros por día y al abrir la ventana vemos espectacular e iluminada la Catedral de Santiago prometiéndonos al día siguiente ir a misa.

Al día siguiente concurrimos a las 12 a la misa del peregrino donde rodeados de alemanes participamos de la eucaristía con cantos muy buenos de una monjita gallega con vos de soprano y un órgano de tubos que mete los pelos de punta y es espectacular , donde no se da el beso de la paz, se da la mano de la paz y donde se siente lo que significa el camino de Santiago para toda Europa.

Es casi como Luján para ARG, con la diferencia que afuera no se escucha cumbia villera, la gente es limpia y se calla durante la misa pero sin olvidar la basílica de Lujan es mucho más grande.

Un punto aparte merece el altar, todo cubierto de oro y del Botafumeiro, un inciensario del tamaño de un tacho de 20 litros que hamacan hasta 20 metros de altura por el frente del altar hacia los costados seis monos disfrazados de monjes. Esto se hace después de la eucaristía y el sacerdote aclara que no es un espectáculo y que es una manera de elevar nuestro agradecimiento a Dios, aunque hay que decir que en un principio se utilizaba para ventilar los malos olores que dejaban las necesidades de los peregrinos que pernoctaban en la Catedral.

Esto es todo por hoy, en un próximo les cuento como nos fue en el tramo “Madris” Santiago de Compostela. ¡Ah! Además les cuento que ya recuperé mi valija y que estamos prontos a alquilar un piso con 4 habitaciones, la primer residencia de la familia.

Abrazo a Todos

Bárbara y Javier

Agradecimiento: Gracias a aquellos amigos del teclado que se hicieron presentes por medio del bit.

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