Corpus Christi

En la fiesta de Corpus Christi, saludos a toda Sudamérica y Europa que nos lee todas las mañanas. 6° Mail de los episodios de la Familia Pincemin – Van Houtte en España.

Un día común..

El gran problema de escribirles consiste en que ustedes ni se imaginan como es la vida acá, por donde caminamos, como son las calles, como se saluda a la gente; todo parece tan distante que le falta realidad y establece diferencias cada vez mayores.

Preguntarán como van las cosas, que sentimos y pensarán que estamos congelados en tiempo y espacio al lado de un molino de Don Quijote y un olivar, pero no se preocupen, no es así, no estamos congelados ya que cada día trae su afán y vale la pena ser vivido, tal vez dos cosas pueden llamar la atención: la primera es que para nosotros ARG se congeló para el día que nos fuimos, no sabemos nada (Por lo menos hasta que no tengamos Internet en casa) y tampoco estamos muy pendientes y además sentimos que acá está todo por hacer lo cual nos da muchas esperanzas de progresar, avanzar e integrarnos.

Sabemos que no va a ser fácil, integrarse a un nuevo idioma, una nueva cultura, una nueva música (malísima) requiere de tiempo y esfuerzo más aún para aquellos que somos los boliguayos del lugar ya que más pobres que nosotros no hay.

Pero volvamos al motivo del mail, les comunicamos tranquilidad, acá las calles están bien marcadas, tienen cordones como en todos lados y están limpias, el pasto es verde y abundante, hay aromos, sauces, álamos, eucaliptos, rosas, helechos, margaritas, robles y muchos pájaros que cantan pero distinto a los de Argentina pero muy lindo.

Los autos todavía no vuelan y hay shoppings, plazas y comercios muy parecidos a los de allá, al principio todo huele raro (a veces MUY MAL) pero ya nuestros ojos y olfato se acostumbraron. Los colectivos pasan por la calle, hay trenes, la gente juega al fútbol, pasea, se ríe en la calle, saluda, insulta como en todos lados, el cielo es azul (Siempre que no se nuble ¿No?).

Para salir de casa tomamos la calle Lisboa al lado de los tachos de basura y bajamos hasta la avenida Lugo entre las huertas de la gente del lugar y los pastizales llenos de florcitas de distintos colores, inclusive en una parte de esta calle pasamos por lo que fue en algún momento una parcelita de maiz.

Después tomamos cualquiera de las calles nuevas hasta las más viejas del casco histórico donde nos cruzamos con todo tipo de turistas, donde hay bancos y locutorios... Etc.

Para nosotros ya todo es “Normal” y a pesar de extrañar, empezamos a adaptarnos....

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