El VIVO

Me pasaron este texto, que dice ser de Marcos Aguinis (no me consta ni me entusiasma este autor) pero me parece bastante piola.


Le llaman VIVO. Sus actos triunfales son las avivadas. Por haber nacido en en la Argentina su gentilicio termina siendo "VIVEZA CRIOLLA". Quienes quedan rezagados en su técnica descienden a la verguenza del ZONZO. Por eso abundan los consejos imperativos: "¡A ver si te avivás!"; "¡No seas zonzo, avivate!".
El vivo posee jocundos sinónimos: canchero, piola... es un individuo que se desplaza con las antenas eréctiles y el cuerpo elástico, seguro de reconoceer al adversario antes de que éste lo sospeche y, además, ponerlo fuera de combate sin que se haya despabilado siquiera. Su experiencia le ha demostrado que gana el más rápido. Como ninguno, adhiere fanáticamente a la consigna de que no hay mejor defensa que un oportuno ataque. Necesita burlarse de alguien al que llama "punto". Lo elige con certera pericia. Tiene tanto olfato que descubre "puntos" donde pasan inadvertidos.
Y les asesta sus dardos sin que se den cuenta. Eso sí: el vivo necesita de la "barra", el auditorio que le festeje su habilidad. Actúa para que lo vean y lo aplaudan. Se siente en escena y representa un papel que suscita admiración.
En la mentalidad argentina ha penetrado tanto el vivo, que resulta humillante carecer de su talento. Quien no es vivo es zonzo. Todo zonzo se desespera por demostrar lo contrario. Los demás son los jueces. se necesita su absolución. Es intolerable ser un zonzo en la Argentina. La viveza criolla consiste en atacar sin que importe la Ley y sin que la víctima pueda devolver el golpe.
El vivo es un individuo que necesita triunfos urgentes. es exitista y no un exitoso. El exitista se conforma con migajas porque no puede esperar, el exitoso, en cambio, posterga su satisfacción y aspira a un resultado mayor. El vivo es un RESENTIDO. Su pequeña gloria se amasa con la desgracia del prójimo. Disfruta de la humillación del "punto" porque la ha evitado para sí. Es el vivo, si se descuida, quien la recibirá, porque en el fondo la merece. Porque en el fondo no es un gran señor ni triunfador. Es un actor mediocre que se defiende con sable de lata. Su horror al ridículo deriva de su pánico al desenmascaramiento. Por eso no reconoce flaquezas ni pone
límites a su capacidad. Pero la historia no siempre precisa quién es el burlador y quién el burlado.
Porque a menudo éste se transforma en burlador. Ser "vivo", entonces, equivale a SEGUIR VIVO. Poder inflingir estocadas sin que le devuelvan una mortal. El vivo es VICTIMA Y COMPLICE. Pretende refutar su miseria con estafas. Pero yerra los tiros: lastima a quienes no debe. Su esfuerzo es patético. Los triunfos nada cambian, solo encubren. Bajo esta plaga de DISVALORES que se presentan como valores, los argentinos nacemos, crecemos, reimos, sufrimos y creamos. No es poco mérito, ¿verdad?.

A lo que marqué ne negrita yo agregaría que además el VIVO no busca el éxito ni la solución, al igual que el inconsciente, su grito o afrenta solo busca patear el problema para adelante. ¿La solución? No importa, lo que importa es no ser un zonzo, tal vez el pecado más grande de de la Ruina no haya sido su incapacidad o su escaza determinación, su pecado fue no haber sido VIVO como Mendez.

Así estamos ¿No?

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