El Príncipe Anselmo

El otro día Papá me contó un cuento:

Había una vez un príncipe que sa´lió de viaje, se fue muy lejos porque quería encontrar mujer para casarse. Viajó a caballo (tacatac tacatac tacatac) en tren (sh sh sh sh sh chuuuuuu) y en auto (vrmmmmm vrmmmmmm pipi) hasta que llegó a un pueblo muy lejano donde había una plaza con un cañón, igual a la plaza de Sunchales.

Después se fue a un supermercado y compró un montón de cosas: bananas, papas, chocolates, merengadas, tita, rumba y amor, pan y muchas cosas más y las puso en una bolsa muy grande.




El Principe haciendo el anuncio



Con la bolsa, que llevaba uno de sus pajes, se fue a la plaza y parándose sobre el cañón empezó a pregonar a viva voz: "Soy el Prí­ncipe Anselmo y quiero casarme, para la que sea elegida tengo esta bolsa gigante con muchas cosas ricas, inscrí­banse en el formulario que está en mi sitio web".

Repitió muchas veces su propuesta y las chicas cazaderas de la ciudad se fueron acercando (porque el Príncipe estaba bueno) y muchas llenaron el formulario donde tení­an que poner sus datos: el nombre, el apellido, el teléfono, la dirección de mail y al final tenían que llenar un campo que decí­a "Porque quiero casarme con el Prí­ncipe".

En este último campo las chicas iban poniendo sus motivos:

"Porque soy la más linda y loca del pueblo"

"Porque mi papá¡ y mi hermano tienen siempre hambre y necesito la bolsa"

"Porque soy la más buena"

Entonces el Príncipe empezó a recorrer la ciudad en busca de la mejor chica, iba golpeando las puertas y los timbre, en algunos golpeaba "knock knock" , en otros habí­a timbre "Riiiiing riiiiing" y en otras campanas "ding dong".

Pero el prí­ncipe se casó al final con la que habí­a puesto la mejor respuesta: "Quiero casarme con el príncipe porque me parece una buena persona" y fueron muy felices.

Creo que Papá¡ lo tuvo que recortar porque Mamá¡ querí­a que duerma, pero a mi me encantó, sobre todo cuando hací­a los ruidos del tren y de las puertas.

Comentarios

  1. muy bueno el cuento ines!! que suerte que tenes un papá que te cuenta esas historias tan lindas... por ahi otro dia, tu mamá no lo llama, y te puede hacer un final mas largo...

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