Las manos en el arado

Como comentaba el cura de Lujan, cuando fuimos para el 20 de Junio, las lecturas de estos 4 Domingos giran acerca del Compromiso con el seguimiento de Cristo. Este seguimiento que elegimos es dificil pero liviano a la vez y no puede hacerse a medias.
Una vez en un foro un tipo decía que había cambiado de religión con una liviandad que más se adaptaba a un cambio de partido políico o un club de fútbol que a un cambio de vida. Seguir a Cristo tiene que representar el cambio total de vida, te cambia desde la manera de ir a comprar pan hasta la manera de esperar el futuro.

El del domingo 26 nos da un par de pistas acerca de ese cambio:

- El que elige a Cristo lo tiene que hacer para siempre, no vale eso de ¡Vamos ahora, todos! Y después de dos semanas desaparecemos.
"Me voy a confesar, a empezar de 0, a partir de mañana soy santo"
- El que quiere seguir a Cristo tiene que dejarlo todo por El, nada de llevarse sus pequeños afectos (o defectos), el cambio es de toda la persona.
"A mi la novela no me la saca nadie ¿Eh?"
- No hay que mirar atrás con nostalgia, el que lo hace de esa manera es que no está a full.
"Ese la pasa bárbaro, se da la gran vida..."

¡Cuánto nos falta aprender! Menos mal que no depende solo de nosotros.

Comentarios