La fuente

Ayer fuimos con Papá a la plaza, el objetivo era ir a las hamacas, pero la plaza de Sunchales me pierde, ahí hay de todo: chicos, gente que hay que saludar, pájaros, uauaus, etc. Como diría Papá parafraseando a no se quien "un mundo de sensaciones"



Una de las cosas que siempre miro y ayer me llamó especialmente la atención, fue la fuente. No es muy linda, pero tiene esos chorros de agua que de vez en cuando te salpican la cara y que son muy divertidos.







La cuestión es que ahí me quedé durante un rato largo (aunque no se si a Papá le diviere mucho el asunto) mirando el agua con unas ganas terribles de meterle mano, pero no fue posible porque el viejo siempre estaba con un ojo encima mío.



Meditando así recordé lo que hizo Juanchi (mi primo) el otro día en lo de los abuelos (Tata y Mamina no Grande Mère y Grand Père), fue al baño donde entramos con Mamá¡ cantando "al agua pato" y prendió una fuente que había ahí.





No se como lo hizo, pero algo me dice que usó uno de los botoncitos de atrás, esos que se giran para que abran las puertas. El tema es que vi el otro día que en casa hay una igual.



Me quedé pensando en eso, uno de estos días que no me vean voy a ver si la fuente que hay en casa funciona como la de la plaza.

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