¡Al agua pato!

Leo en El Criterio de Balmes que el quue no se interesa en los temas de la religión, aunque sea frente a la realidad de la muerte, es un insensato. Leamos in situ.

Un viajero encuentra en su camino un río caudaloso; le es preciso atravesarlo; ignora si hay algún peligro en este o aquel vado, y está oyendo que muchos que se hallan como él a la orilla ponderan la profundidad del agua en determinados lugares y la imposibilidad de salvarse el temerario que a tantearlos se atreviese. El insensato dice:

- ¿Qué me importan a mí esas cuestiones? -- y se arroja al río sin mirar por dónde.


¿Interesante no? Lo gracioso es que para zanjar la situación, la mayoría evita el tema y listo.

Ils sont fous ces Romains!

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