Mamá y Papá me están llevando estos días al club Libertad para que me bañe en la pileta ¿Existe algo mejor? La estoy pasando bárbaro, les transcribo u típco día de pileta.
15:00 papá llegó del trabajo, afuera en la calle el sol raja el asfalto impidiendo salir sin ojos achinados. Tomamos los dos cochecitos y vestidos para la ocasión partimos hacia el club.
15:20 Caminando llegamos sin problemas pero con la lengua afuera, apenas entramos el clima es de gritos de miles de chicos (¡La panacea!) y música un poco fuerte. Gracias a Dios nuestro rincón elegido es un poco más tranquilo y propicio para que Santi haga sus largas siestas mientras lo mece la brisa del Este.
16:00 Mamá me pone la malla nueva y los bracitos (a veces Papá me los saca para que no sea bracito-dependiente) y me larga a la pileta más bajita que es donde jugamos toidos los chicos y algunos grandes que nos cuidan (Mamá y Papá se turnan para vigilarme).
16:05 hasta que los viejos aguanten Al principio yo no controlaba el tema del agua y me la pasaba incorporando líquido toda la tarde, pero ahora aprendí la técnica y me tiro cada dos pasos con la cabeza fuera del agua y los brazos para adelante. Además hago sociales continuamente tirando agua y corriendo con los demás infantes del lugar. ¡Está Bárbaro! En algún momento corto 5 minutos para ir a tomar una meme o para jugar un poco en las hamacas.
18:30 Los viejos se cansaron Ahí viene el tema complicado, se les ocurre colgar el trapo y volver a casa "Proque hay mil cosas por hacer" en general es el momento de la batalla y me despido de la pileta no sin antes haber presentado si igual combate y alaridos de furia.
19:00 Una vez llegados a casa, me dan un baño y empiezo el proceso inevitable de dormir como un oso mis 11 horas de sueño después de una cena reparadora. ¡Es cansador este tema de la pileta!
Inés