Como se siente uno con el día de la Raza

Lo expresa cabalmente Eduardo
Ahí los tengo a los de la derecha comme il faut, que me miran de reojo y con una cara que ni les cuento. Y todo porque no soy lo suficiente y canónicamente hispanófilo como para andar de pitorreo obligao, por la Raza. Ni suelto panderetas por el General Ísimo, y cosas así. Caray, mi amigo. Ni falta que les haría ni les hace semejante devoción...
Pero ahí están los de la izquierda que, si se avispan, seguro van y me sentencian a muerte civil e histórica porque no cumplo el primer mandamiento del 12 de octubre: "Indigenarás a tu prójimo como a ti mismo". Y menos el segundo: "Santificarás a los originarios". Y así los siguientes mandatos, de genocidios y banderas del arcoiris al son de cultrunes mapuches y la Pacha Mama. Y la revolución bolivariana y la madre que los parió...
Malhaya mi suerte.

Y después trae a colación unas oraciones y coplas muy lindas acerca de Nuestra Señora del Pilar que es lo que verdaderamente importa estos días.

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