2 de marzo de 2006

Padre Pio - La cruz

Image hosting by PhotobucketLe robo a La cité de Dieu una meditación del Padre Pio que me parece interesante y que es siempre motivo de charlas con Bárbara:
No queremos admitir que el sufrimiento es necesario para el alma; que la cruz debe ser nuestro pan cotidiano. La cruz es necesaria para el alma como la comida al cuerpo, cada día lo purifica y lo libera de su dependencia de las criaturas.
Tenemos dificultades para comprender que Dios no quiere, no puede, salvarnos sin la cruz; y cuanto más atrae el alma hacia Él,más la purifica por la cruz.
A veces cometemos la mezquindad de tratar de negociar con Dios para evitar esta o aquella cruz y plantear nuestra vida de fe sin arriesgar en este o aquel terreno:
Problemas de guita, todos los que quieras Dios, pero no toquemos el tema de salud, no juguemos con fuego. Si querés, incluso resigno la parte deporte, pero todos sanitos ¿eh?.
Que tema ¿No? y no hablo de aquellos que tienen el beneficio de la ignorancia; no, me refiero a los que con conocimiento de causa, sabiendo lo que es el pecado y que representa la cruz, nos hacemos la rata y preferimos ser tibios regateando esto o aquello.

7 comentarios:

  1. Si, me gust� mucho la frase, y como digo, se adapta a nuestras preocupaciones y falta de Fe

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  2. �Es que aunque sepamos que es buena la cruz... Cu�nto cuesta!
    Pero... �Si Jes�s mismo la quiso evitar! "Padre, si es posible que pase este c�liz, pero no se haga mi voluntad..."
    Y a la cruz, porque es cruz, creo que es l�gico que muchas veces la llevemos a duras penas.
    Una cosa no quita la otra. Son esos misterios o paradojas de la vida, �y m�s de la vida cristiana!

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  3. Acota rome
    Dios no quiere nuestro sufrimiento.
    Y, desde mi humilde opinion, no se trata de buscarlo (como valientes) o
    esquivarlos (como tibios).
    Creo que est� en la naturaleza humana escapar del dolor, y esta bien que asisea.
    Y Dios no nos considerar� tibios si actuamos de esa manera.
    �Donde est� el punto entonces? En intentar vivir con gozo esta vida,
    tanto en las alegr�as (que pueden ser muchas y le dar�n sal a la vida) como en las tristezas y dolores (que tambi�n ser�n muchas y le dar�n crecimieto y madurez ala vida).
    Pero las cosas malas suceden porque la vida es asi y por causa del pecado, no por un designio de Dios, que quiere que suframos.
    Tambi�n creo que hay que sacar de la idolatr�a a la cruz.
    Jesus muri� en la cruz por una cuesti�n temporal. Unos siglos mas tarde hubiera muerto a pedradas, en la edad media ahorcado y en el siglo XX en la silla electrica. La cuesti�n es c�mo muri�: amando.
    Y un punt claro que a veces a los cat�icos se nos escpapa. Jes�s no nos redimi� con su dolor solamente. Toda la vida de Jes�s es redenci�n.
    Jes�s de 5 a�os jugando con Mar�a o a los 20 ayudando a Jos� en la
    carpinter�a redime tanto como cuando recibe la corona de espinas.
    Nos tiene que quedar claro que lo que redime es el Amor, no el dolor.

    Rome

    PD: Si podes, colgala de tu blog, no tengo autorizacion.

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  4. Estoy de acuerdo con lo que dice Rome, pero -una vez que ocurri�- la muerte en la cruz de Jes�s es enormemente significativa para los Cristianos. El �nico camino NO es el dolor... pero no nos olvidemos que, si bien el dolor y la muerte entr� al mundo por el pecado, Jes�s con su dolor y su muerte les dio sentido redentor. NO lo elimin� sino que le dio sentido.
    Y as�, como dir�a Charles de Foucauld, ya no hay un hombre que pueda sentirse que �l es el que m�s sufri�: Siempre el �ltimo puesto lo tiene Jes�s, y as� asume todo nuestro dolor y le da un enorme sentido. (Fijarse que en los 'cultos' nuevos, le escapan al dolor: s�lo prometen riqueza, salud, y bienes; y esto no es tampoco cristiano)
    De todos modos, repito como al principio, creo como Rome que es bueno tener claro que es tan santificador y salv�fico sufrir como gozar o vivir comunmente en la voluntad de Dios.

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  5. No estoy de acuerdo con Rome. La Cruz no es un mero accidente. Y si as� lo fuera, creo que ser�a motivo suficiente para renegar de la Iglesia que ha predicado durante dos milenios a la Cruz como el mayor s�mbolo del amor de Dios a los hombres.
    No idolatramos a la Cruz, la amamos profundamente.
    ?Nos tiene que quedar claro que lo que redime es el Amor, no el dolor.? Es una verdad a medias. Y dice Chesterton que a veces una verdad a medias contradice m�s a la Verdad que la misma mentira. No es correcto oponer el amor al dolor. En la vida del cristiano suelen ir juntos. �Se puede ser santo sin sufrir? �Se puede amar sin sufrir?
    ?Jes�s de 5 a�os jugando con Mar�a o a los 20 ayudando a Jos� en la carpinter�a redime tanto como cuando recibe la corona de espinas.?
    Falso. No tengo la capacidad intelectual, ni los conocimientos, ni el tiempo suficientes como para refutarlo de manera �ptima, pero mi sentido com�n me hace repelerlo.

    Creo que hay que se puede sacar una buena respuesta leyendo la Carta Apost�lica Salvifici Doloris y esto de Santo Tom�s (conviene leer todo el art�culo 46 de la III� parte: http://hjg.com.ar/sumat/d/c46.html):


    En la Suma: III� q. 46, art. 2

    �Fue posible un modo de liberaci�n de la naturaleza humana distinto del obtenido por la pasi�n de Cristo?
    Se puede decir que una cosa es posible o imposible de dos modos: uno, llana y absolutamente; otro, hipot�ticamente. Hablando, pues, llanamente, y en absoluto, a Dios le fue posible liberar al hombre por un modo distinto del que supone la pasi�n de Cristo, porque para Dios no hay nada imposible, como se dice en Lc 1,37. Pero, planteado el problema en una hip�tesis concreta, fue imposible. Porque es imposible que la presciencia de Dios se enga�e y que su voluntad o determinaci�n sea anulada; supuestas, pues, la presciencia y la preordinaci�n divinas sobre la pasi�n de Cristo, no era posible a la vez que Cristo no padeciese y que el hombre fuese liberado de otro modo que por medio de su pasi�n. Y la misma raz�n vale para todo lo que de antemano es conocido y ordenado por Dios, como queda expuesto en la Primera Parte (q.14 a.13; q.22 a.4; q.23 a.6).

    Y en el art. 4
    �Debi� Cristo padecer en la cruz?
    Fue convenient�simo que Cristo padeciese la muerte de cruz. Primero, para ejemplo de virtud. Dice a este prop�sito Agust�n en el libro Octoginta trium quaest. : La Sabidur�a de Dios tom� la naturaleza humana para ejemplo de c�mo vivir�amos rectamente. Y pertenece a la vida recta el no temer lo que no debe ser temido. Pero hay hombres que, si bien no temen la muerte, tienen horror al g�nero de muerte. Por consiguiente, para que ning�n g�nero de muerte hubiera de ser temido por el hombre que vive rectamente, hubo de mostr�rseles el g�nero de muerte en cruz de aquel hombre, pues nada hab�a entre todos los g�neros de muerte m�s execrable y m�s temible que aqu�l.
    Segundo, porque este g�nero de muerte era el m�s conveniente para satisfacer por el pecado del primer hombre, que consisti� en tomar la manzana del �rbol prohibido, en contra del mandato de Dios. Y por eso fue conveniente que Cristo, a fin de satisfacer por aquel pecado, tolerase ser clavado en un madero, como si restituyese lo que Ad�n hab�a robado, seg�n aquellas palabras de Sal 68,5: Pagaba entonces lo que nunca hab�a robado. Por lo cual dice Agust�n en un Serm�n De Passione : Ad�n despreci� el precepto, tomando del �rbol; pero lo que Ad�n perdi�, lo encontr� Cristo en la cruz
    Tercero, como dice el Cris�stomo, en un Serm�n De Passione, padeci� en un alto madero, y no bajo techado, para que hasta la condici�n del aire fuera purificada. Pero tambi�n la tierra experimentaba semejante beneficio al ser purificada por la destilaci�n de la sangre que corr�a del costado. Y sobre las palabras de Jn 3,14: Es preciso que el Hijo del hombre sea levantado, comenta: Cuando oigas lo de �ser levantado�, entiende la suspensi�n en alto, a fin de que santificase el aire quien hab�a santificado la tierra caminando por ella .
    Cuarto, porque, al morir en la cruz, prepara nuestra subida a los cielos, como dice el Cris�stomo. Y �sta es la raz�n de que �l mismo diga en Jn 12,32-33: Yo, si fuere levantado de la tierra, lo atraer� todo hacia m�.
    Quinto, porque esto corresponde a la salvaci�n universal de todo el mundo. Por lo cual dice Gregorio Nyseno que la figura de la cruz, dividida en cuatro extremidades a partir del punto medio de intersecci�n, significa que el poder y la providencia de aquel que pendi� en ella se difundieron por todas partes. Y el Cris�stomo dice tambi�n que en la cruz muere con las manos extendidas, a fin de atraer con una mano al pueblo del Antiguo Testamento, y con la otra al que proviene de los gentiles.
    Sexto, porque con este g�nero de muerte se indican varias virtudes. Por esto dice Agust�n en el libro De �rafia Vet. et Novi Test. : No en vano eligi� tal g�nero de muerte, sino para ser maestro de la anchura, la altitud, la longitud y la profundidad, de las que habla el Ap�stol (cf. Ef 3,18). Pues la anchura se halla en el madero fijado transversalmente en lo alto; esto pertenece a las buenas obras, puesto que all� se extienden las manos. La longitud, en el �rozo que es visible desde el travesano hasta la tierra; all�, en cierto modo, se est� en pie, es decir, se persiste y se persevera, lo cual se atribuye a la longanimidad. La altitud se halla en aquella parte del madero que se prolonga desde el travesano hacia arriba, esto es, hacia la cabera del crucificado, porque representa bien la suprema expectaci�n de los que esperan. Y, por �ltimo, la parte del madero que se oculta al estar clavado, de donde se levanta todo �l, significa la profundidad de la gracia gratuita. Y, como indica el mismo Agust�n, In loann., el madero en que estaban clavados los miembros del padente fue tambi�n la c�tedra del maestro docente.
    S�ptimo, porque este g�nero de muerte corresponde a muchas figuras. Como dice tambi�n Agust�n, en un Serm�n De Passione, un arca de madera libr� al g�nero humano del diluvio de las aguas (cf. Gen 6-8); cuando el pueblo de Dios huy� de Egipto, Mois�s dividi� el mar con un cayado, derrot� al fara�n y rescat� al pueblo de Dios (cf. Ex 14,16-31); el mismo Mois�s arroj� un madero al agua amarga y la convirti� en dulce (cf. Ex 15,25); con el cayado de madera hizo brotar de la roca espiritual agua saludable (cf. Ex 17,5-6); y, para que Amalee fuera vencido, Mois�s se alarg� con las manos extendidas frente al cayado (cf. Ex 17,8-13); y la Ley de Dios, el Testamento, se guarda en un arca de madera (cf. Ex 25,10); de modo que mediante todas estas figuras se llegue, como por escalones, al madero de la cruz.

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  6. Se puso muy bueno esto, me lo hab�a perdido. Creo que decir "idolatr�a de la cruz" es confuso, por eso es buena la aclaraci�n de Sangre Azul.

    Y entiendo que lo que Rome quiso decir es "no buscar el dolor por el dolor en s�".

    Pero yo recuerdo algo que una vez puse en mi blog que dec�a Chesterton, que el instrumento usado para el martirio siempre aparece en los cuadros de los m�rtires y eso es porque ese instrumento fue el que dio la posibilidad al martir de serlo (no lo dice exactamente as�).
    Hoy pondr� un post que habla de la dificultad de aceptar la cruz y la necesidad de hacer un camino espiritual para aceptarla.
    Saludos.

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