27 de abril de 2006

Un cura menos

Una historia de amor reemplazado. De un amor a Dios que dirige una vida , vaya a saber porque, el padre Marcelo que desarrollaba una tarea de asistencia social muy estimada desde hacía 15 años, decidió dirigir sus pasos hacia otro amor digamos... más humano.

La comunidad que dirige los destinos de la obra en la cual trabajaba no aceptó la propuesta de este para seguir colaborando. Omar Pereira de www.cadena3.com.ar pregunta ¿Qué es lo que importa? Tratando claramente de inducir en sus radioescuchas para que concluyan con el coro de lo políticamente correcto:
"La Iglesia es mala porque el cura que tanto bien hacia a la sociedad se vio separado de lo que realmente importa, que es que la obra de asistencia siga funcionando"

Me recuerda parabólicamente al artículo de ROME que trataba acerca del sacerdocio y la misión social. Yo le diría desde acá a Don Omar que lo que importa es (lamentablemente para nosostros pobres pecadores) la Salvación de las Almas y como tal el escándalo representa una de las responsabilidades más grandes de aquellos que de alguna manera somo , o tenemos que ser, ejemplo y educadores para nuestros hijos o en una obra de caridad (como en este caso).

Dos preguntas:
  • ¿Podría volver a participar de su función social en esa institución? Yo creo que pasado un tiempo, si. Inclusive en cualquier otra obra de la Iglesia. El perdón es nuestra esperanza y es para todos, pero de todos modos tiene que pasar un tiempo y tiene que haber arrepentimiento ¿No?.
  • ¿Por que no pongo un "sacerdote" menos? Porque sacerdote es para siempre.
En fin, una mala noticia y calculo que unos interesantes comentarios...
Perlita al final de la nota que adjunto más arriba:
Según trascendió, se trata de un asiduo asistente a las misas en La Cripta, la parroquia en la que oficiaba misa el ex sacerdote Guillermo Mariani, enfrentado a las actuales autoridades del Arzobispado de Córdoba y con una posición crítica sobre el celibato sacerdotal.
Mariani afirmó que en general, "cuando un cura decide dejar los hábitos, porque decidió vivir en compañía de una mujer, la Iglesia le hace sentir que cometió un pecado".
No se porque no me extraña.

12 comentarios:

  1. Prúéééééeba párá vér sí funcionan los acaracteres especiañes ¡!¡!¡¡'¡?¡¿¿

    ResponderEliminar
  2. Supongo que tal vez la ordenacion pueda haber estado viciada y en todo caso pueda ser nula. Hay muchos casos asi, mas de lo que imaginamos. En ese caso deberia expedirse la justicia canonica.

    Pero lo peor de todo y por lo que deberia arrepentirse este "ex" es por el pecado de escandalo. Y esto es lo que ha provocado con su actitud. Es lo mismo que el "famoso" Mariani.

    ResponderEliminar
  3. Es que los Sacerdotes no están para hacer asistencialismo social sino para Celebrar. Para rendir Culto.
    Por supuesto que también están obligados a las obras de misericordia como todo el mundo.
    Pero esa no es su "diferencia específica" dirían los filósofos.
    ¿Te acordás del "cuando se piensa" de Hugo Wast?

    ResponderEliminar
  4. No recordaba el Cuando se piensa. Viene al caso junto con lo de su difrerencífica.

    ResponderEliminar
  5. He hecho una referencia a tu artículo en mi blog y sobre todo a lo de "cuando se piensa" de Hugo Wast. Un saludo, te leo a ti y a Finitud con regularidad

    ResponderEliminar
  6. Yo soy fiel de bloc de notas, a veces te envidio poseer una palm para dibujar :-)

    ResponderEliminar
  7. El sacerdote en cuestion puede pensar que La Iglesia deberia cambiar el tema del celibato. Y para eso puede hacer mucho "desde adentro". Sin embargo, mientras esa legislacion no cambie, el aceptó las cosas como eran y no puede pedir seguir como cura y con la mujer.

    El tema de si hay pecado o no, no nos corresponde a nosotros evaluarlo.

    Sí es verdad que a muchisima gente este tipo de cosas les causa escandalo y eso hay que tenerlo en cuenta. No para juzgar y condenar al cura y hacerlo bolsa, sino para tener en cuenta a la comunidad y tratar de que lo que generó esta
    situación no provoque peores males.

    Respecto de la función, creo que leyendo el Evangelio esta mas que
    claro quienes son los predilectos de Jesús. Esos deben ser los predilectos de los sacerdotes y
    hacia ellos debe estar volcado el mayor esfuerzo en su celo. Sin que
    esto signifique descuidar el celebrar, el culto, su propia vida de oracion, etc.

    Saludos,
    Rome

    ResponderEliminar
  8. No creo que se pueda decir que no hay pecado. No podemos nosotros condenar, eso sí. Podemos suponer que no fue muy libre al hacerlo, que hubo hasta un vicio en la ordenación, como alguien propuso. Pero que no hay pecado, no.

    Recuerdo la palabra del domingo pasado, no por el tema sino por lo de culpabilidad:

    Libro de los Hechos de los Apóstoles 3,13-15.17-19.

    El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a su servidor Jesús, a quien ustedes entregaron, renegando de él delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerlo en libertad.
    Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberación de un homicida,
    mataron al autor de la vida.
    Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
    Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes obraron por ignorancia, lo mismo que sus jefes.
    Pero así, Dios cumplió lo que había anunciado por medio de todos los profetas: que su Mesías debía padecer.
    Por lo tanto, hagan penitencia y conviértanse, para que sus pecados sean perdonados.

    ResponderEliminar
  9. El pecado existe. Está en el fuero externo, y es cognoscible. Es (al menos) un pecado material. Y por su objeto, sabemos que es grave. Además está el escándalo.

    Lo que no podemos conocer es la culpabilidad moral, que hace de un pecado material un pecado formal.

    Si hubo vicios en la ordenación, el cura podrá pedir dispensa de la promesa de celibato y casarse.

    ResponderEliminar
  10. Por favor, dejemos de hacernos eco del subjetivismo moral y de la ética de situación, cuando estamos en presencia de hechos externos.

    ResponderEliminar
  11. Estoy harto del subjetivismo moral que se niega a llamar a las acciones humanas por su nombre. Existe una conducta externa, de parte de un sacerdote, que es pecado material y el objeto del acto es de materia grave. Y además, hay un escándalo, que produce daño eclesial.

    Del hecho de que no podamos conocer la íntima subjetividad del pecador, sólo se infiere que no podemos juzgar definitivamente sobre su culpabilidad moral, y por consiguiente hablar de un pecado en sentido formal. Pero no se sigue que nos sea imposible, o que no nos corresponda, llamar pecado a lo que claramente lo es, como se afirma ligeramente por ahí.

    Si hubo algún vicio en la ordenación, el cura deberá pedir dispensa de la promesa de celibato –que obliga en materia grave- y, en caso de obtenerla, podrá casarse con la mujer en cuestión.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...