Estaba pensando en la siguiente hipótesis...
De los temas que podemos hablar de la Iglesia y de las preocupaciones y conflictos que nos demanda el camino a la Santidad hay algunos que son espinosos o que por lo menos generan discusiones y roces entre las distintas líneas de pensamiento que conviven en el Cuerpo de Cristo.
Alrededor de estos temas hay dos variables (ahí va el técnico): la Sensibilidad y los Documentos de la Iglesia. Son dos valores que ayudan a entender o complican aún más la cuestión. Hay otras variables a analizar, pero vamos a interesarnos en estas dos.

Analicemos el gráfico de la derecha, según esta hipótesis muchos de los temas espinosos que discutimos o enfrentamos con la sociedad (sexo, sexo, y también sexo me olvidaba) pueden resolverse entre católicos con una referencia a los documentos de la Iglesia y del Magisterio para cerrar el tema, pero si no se resuelven positivamente con la referencia documentada a una definición de ese tipo, entonces entra en juego la sensibilidad propia de cada uno, así como las situaciones particulares.
De esta manera, la validez y la firmeza de una argumentación es directamente proporcional a la existencia de un documento oficial que la respalde.
Hay un montón de "peros" para esta hipótesis, lo que me interesa es constatar que en general (esta es una hipótesis generalizadora) cuando alguien trata de fundamentar un planteo
"tradicional" (¿de derecha?) es más dado a respaldarse en algún documento de la Iglesia que aquel que trata de fundamentar un planteo más
"abierto" (¿de izquierda?) que en general va a aportar como argumento una experiencia personal o un llamado a abrir el corazón.
Son libres de destrozar estas ideas inconexas.