26 de enero de 2007

De la lentitud de la Iglesia

Hace muchos años hablábamos con Pablo V. de la lentitud de la Iglesia para definirse en temas relacionados con la sexualidad. Pablo (creo recordar) sostenía la tesis de que en muchas de estos aspectos la ciencia había avanzado mucho más que el Magisterio de la Iglesia en la manera de entender estos conceptos y encararlos.

En una derivación un poco más zurda, Pablo decía que algunas de nuestras "verdades" más actuales sobre sexualidad, como las relaciones prematrimoniales o algunas formas de anticoncepción, deberían verse a la luz del conocimiento actual de la ciencia y tal vez revisarse; sea para mantener la actual tónica o para revocar preceptos que no son dogmas pero si normas morales que tienen larga data.

Todo con un espíritu de hijo de la Iglesia y con aceptación de la autoridad.

Yo contestaba en un tono un poco más talibanizado, sosteniendo frente a este argumento el hecho de que el mensaje de la Iglesia no merece revisiones o cambios de rumbo y agregando que la Iglesia tiene la eternidad por delante para avanzar en los pasos de la ciencia, con lo cual la "lentitud" es una virtud. Descubro ahí mi inmadurez de aquel entonces, hoy sin entrar con decisión en el argumento de Pablo tengo que reconocer que sería más prudente al contestarle y más decidido al dar argumentos ( más informado, digamos).

La lentitud de la Iglesia es nuestra marca y la santidad es el único acelerador que podemos poner a su servicio.

En otro orden de cosas, navegando por Jamendo me encuentro con Abdou. Bueno y CC, pasen y vean. Además me intereso en una nota de PCI, alguien necesita ayuda y hay que darle difusión : Tachosil Schwaemme

4 comentarios:

  1. Pienso que mas que lentitud es otras cosas distintas a los que se refieren la ciencia. La ciencia puede ayudarnos a comprender muchas cosas que antes no sabiamos en cuanto a la realidad material (procesos, efectos, causas) de la vida sexual, pero el significado, el FIN, la carga moral de estos mismos no puede medirse en términos de ciencia, allí es donde entra la labor de la Iglesia. Ambas se complementan, una hace más cercana a ala realidad total del hombre los fenómenos que éste vive.
    Que la ciencia avance, siempre estará la Iglesia al lado para mostrarle o llevarle al fin que corresponde a la naturaleza del ser humano.

    ResponderEliminar
  2. Bueno, tal vez de tu discusión con Pablo V, Pablo VI sacó la idea de la Humanae Vitae.
    Chiste fácil y malo, como a mí me gustan.

    ResponderEliminar
  3. Bueno, tal vez de tu discusión con Pablo V, Pablo VI sacó la idea de la Humanae Vitae.
    Chiste fácil y malo, como a mí me gustan.

    ResponderEliminar
  4. No la tenía esa Sangre Azul... muy rápido.

    Muy bueno Jesús, voy a ver si se lo mando a Pablo V, porque expresa lo que tendríamos que haber charlado en aquel entonces.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...