3 de enero de 2007

Ejecución de Saddam Hussein

Leí con interés los comentarios acerca de la muerte de Saddam Hussein en El último Alázar y en PCI. Me permito entonces dos observaciones al respecto:

Primero, no me parece que el documento emitido por la Santa Sede tenga un error tan importante cuando sostiene que “La posición de la Iglesia católica —contraria a la pena de muerte— se ha reafirmado diversas veces” ya que la pena de muerte como la concibe nuestra tradición cristiana difiere de un modo marcado con el concepto actual de la misma. No tengo claro si esto es realmente así o si solo es una idea peregrina mía, pero no deja de ser una alternativa para pensar.

Segundo, no me parece que la observación de Ludovico ben Cidehamete de en el blanco cuando habla de que la ejecución de Saddam Hussein se haya vuelto contra los ejecutores como una pesada carga política. Me permito ser escéptico al respecto me parece una ecuación demasiado fácil y que si bien es probable que haya muchos que quieran hacer de SH un martir (un Che musulmán ¿Por qué no?) eso no quiere decir que el mundo musulmán tenga un nuevo santo o bandera en el difunto.

En fin, termino de escribir esto y me doy cuenta de que estamos demasiado lejos de todo esto como para emitir un juicio y de que además no conozco nada del tema.

PS: foto de dyobmit

5 comentarios:

  1. XavMP: Interesantes tus comentarios.

    No llego a captar bien el porqué la pena de muerte actual sería distinta a la pena de muerte que la Iglesia acepta (cf. Catecismo, más allá de las declaraciones o discursos de X ó Y). Para mí lo que es distinto es el contexto actual donde la democracia no garantiza bajo ningún concepto la aplicación correcta de la justicia, más bien al contrario (ya los Padres de la Iglesia temían mucho por la "justicia de los pueblos").

    Respecto al segundo punto, por lo que he leído el problema de la intervención estadounidense en Irak y esta ejecución pasa porque un país que vivía relativamente unido ha quedado transformado en una nueva Yugoslavia (suníes, chiítas, kurdos, cristianos, etc.) y ya sabemos lo que sucede en estos casos (Somalía, Ruanda, etc.). Las guerras civiles, y más cuando están rodeadas de un halo religioso-étnico, son terribles. Esto es lo que se ha logrado y, tal cual el caso yugoslavo, los EE.UU. no tolerarán una guerra en un contexto tal por mucho tiempo. Así las cosas, EE.UU. tiene mucho que perder y ya no se vislumbra qué puede ganar con esta intervención.

    Feliz año para vos y tu flia.

    Saludos,

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  2. A mi entender la pena de muerte actual es nada más que venganza, o como mucho una medida práctica de prevención. No veo justicia por ningún lado, ni preocupación por la justicia, aunque sea.

    Tu comentario en cuanto a EEUU e Irak puede aplicarse a la guerra, sin duda, pero creo que no a la ejecución de SH. Para mi no tiene gran impacto en las decisiones a tomar o en el costo político de un posible martir.

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  3. Pero justamente. La muerte de SH fue festejada por los chiítas y fue rechazada por los suniíes en forma violenta. Y los cristianos bien gracias, emigrando hacia Occidente. Y los kurdos y otras minorías localizadas viviendo bajo el paraguas norteamericano mientras les dure.

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  4. Bueno, pero es más de lo mismo, no va a haber un antes y un después de la ejecución de SH.

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  5. Sólo que convirtieron a este ex-líder laico iraquí en un mártir del islamismo suní.

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