16 de enero de 2007

La nulidad matrimonial, dos casos

Les cuento dos casos que me contaron, parecen imposibles pero que son reales y que hablan de historias de matrimonios donde no hubo sacramento y donde la resolución de la Iglesia a través de un tribunal eclesiástico ha autorizado un nuevo casamiento o ha hecho constar la ausencia del mismo.
  • Caso1: Novios durante muchos años (muchos años), luego del primer año de casados ella se separa y empieza a convivir con otro hombre. Su ex-marido emprende un largo proceso que dura 3 años y que concluye favorablemente dictaminando que le sacramento no existió. Esta persona hoy encara una nueva vida y un nuevo matrimonio.
  • Caso2: Señora casada con hijos y nietos, luego de años emprende el proceso de nulidad (nunca anulación) de su matrimonio y lo obtiene.
¿Qué bárbaro no? Hay que tener el coraje de emprender el proceso de nulidad del matrimonio sacramental, y debe ser un proceso muy difícil tanto para los involucrados como para quien debe emitir un juicio al respecto.

¿Cómo funciona el proceso? Vamos a documentarnos en
el Código de Derecho Canónico ,
en http://www.corazones.org
y en  http://www.lafamilia.info.

12 comentarios:

  1. Me interesa el caso 1 pues es muy similar a lo que le sucedió a un amigo con la única diferencia de que la mujer no esperó a estar separada para convivir con otro hombre. Si me podés dar más datos por privado, te lo agradezco ya que hasta ahora los curas con lo que mi amigo habló le habían recomendado resignación. Conocer este caso podría cambiarle realmente la vida.

    ResponderEliminar
  2. Conozco muchos casos como esos (en una época pasé sentencias de este tipo del Tribunal de Buenos Aires para un integrante del Tribunal de nulidades).
    Mucho ojo. Lo primero: No escandalizar. Este tema suele darle de come mucho a los enemigos de la Iglesia.
    Lo segundo: La ignorancia lamentable que existe en la cultura moderna cerca del matrimonio católica me ha llevado a la opinión de que la mayoría de los casamientos celebrados en Buenos Aires (bueno, por lo menos una enorme cantidad) son nulos (cualquiera que haya pasado por un curso prematrimonial puede dar fe de esto, salvo honrosas y excelentes excepciones).
    Tengo amigos que se ocupan de nulidades de este tipo (yo mismo recomendé a tres que lo hagan y salieron bien y hoy pueden rehacer su vida en Gracia y con la ayuda de los sacramentos, de forma mucho más fácil que antes), y sí, el proceso es largo y duro. No todos lo pueden afrontar (no por el dinero, que es practicamente gratis, según la situación financiera de cada uno).
    También hay muchos prejuicios del tipo "Si yo en realidad lo amo, no puedo pedir la nulidad", lo cual no es cierto, o bien a veces se ve como una especie de premio injustificado. Cada caso es un mundo.
    Y por último, una lamentable ignorancia de los sacerdotes que se manifiesta de dos maneras: Casando sin preparación gente no católica, y no dando buen consejo como el en caso de Cruz y Fierro.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola Javier:
    Interesante post, pero no escribes los motivos por los cuales alcanzan esa nulidad, que no es tan fácil como lo escribes. Cuidate, bendiciones.

    ResponderEliminar
  4. XAVMP: muy buena la idea de tocar el tema. Merece difundirse con ese tono de prudencia y discernimiento. Muchas parejas viven en pecado porque jamás escucharon que existía esta posibilidad de regularizar su situación. Las causales son muchas y más amplias que las del derecho civil. El proceso no es tan complicado porque busca sobre todo, la verdad; subordinando las formas a esa búsqueda. Es un proceso humano, si cabe la expresión. Bien distinto a lo que vemos todos los días en los Tribunales comunes. A los que estén interesados, les comparto que, además de abogado, soy Licenciado en Derecho Canónico y desde 2005 tramito causas de nulidad matrimonial. Les dejo mi mail para cualquier consulta que deseen hacer: grossomiguel2005@yahoo.com.ar. Es un servicio que no me molesta en lo más mínimo prestar.

    ResponderEliminar
  5. Conozco un caso de una mujer ya grande, pariente más o menos cercana que obtuvo ya hace muchos años, en su juventud, la nulidad. Él, la noche de bodas, le había dicho que no la quería, que se había casado por presión. No tengo detalles de cómo se hizo luego la nulidad, pero sé que fue difícil. Habrá sido a mitad del siglo pasado o poco más. Por supuesto, estos casos son para tocar uno a uno y no se pueden así nomás elaborar "la lista de causas".
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Cristian, no pongo las causas porque realmente no las conozco.

    La idea es que se hable del tema con prudencia pero sin escnderlo.

    ResponderEliminar
  7. Creo que hay un tema fundamental cuando se habla de las nulidades. Hablar de las nulidades es hablar del ver que el sacramento no existio, pero a destiempo. Habria que atacarlo a tiempo y la Iglesia deberia dejar de repartir casamientos como caramelos, solo porque es una cuestion social.

    A que voy: La iglesia tarda mucho para validar la nulidad. Y ademas a una persona divorciada le niega la comunion. Si esta dos cosas son ineludibles, entonces el otorgar el sacramento deberia ser mucho mas fino, como el orden sagrado. 4 charlitas no alcanzan. En esto hay una falencia a mi juicio por parte de la Iglesia. O se "ablanda" el tema de las nulidades o la posibilidad de comulgar a los divorciados, o se endurece a quien se le da el sacramento. Tiene que haber coherencia.

    Sds,
    Rome

    ResponderEliminar
  8. Bueno, lo de la comunión creo que es inamovible ¿No?.

    Por otra parte la sensación que tengo es que el tema de nulidad no es un tema duro, creo que la clave ahí es la ignorancia de sacerdotes y laicos.

    Lo que estoy de acuerdo es que el sacramento no puede ser "social"

    ResponderEliminar
  9. Considero esta cuestión muy delicada, porque no se puede negar ningún sacramento y generalmente empiezan el proceso de nulidad las personas que si conocen el verdadero sentido de este sacramento. Asique es todo un tema.
    Por otro lado a mi también me revienta la gente que se casa solo por un cuestión social, tal vez, si les dijeran que tienen que prepararse durante un año entero les cambiaría un poco las ideas.

    ResponderEliminar
  10. El acceso al Matrimonio (a diferencia del Orden Sagrado) es un derecho natural. Por eso, la Iglesia no puede negar a quienes lo piden este sacramento porque al sacerdote se le ocurra que el matrimonio "no va a funcionar". Además, no es un "invento" de la Iglesia: es una institución natural a la que Cristo elevó a la dignidad de sacramento. Las "charlas" prematrimoniales como las bautismales o la preparación a la Primera Comunión, no hacen a la validez de ninguno de los sacramentos mencionados. La Iglesia ha debido articularlas ante la magnitud de la ignoracia religiosa. No están muy lejanas las épocas en que a los niños los preparaba su propia madre o abuela en el Catecismo previo a la Primera Comunión.No veo qué forma tendría la Iglesia para "endurecer" la administración del sacramento del Matrimonio.Y tampoco le veo mucho sentido. Si alguno lo ve, ayúdeme en el discernimiento. Porque tú puedes establecer las reglas más duras para acceder al Sacramento y ser igual nulo. Hay nulidades que existen y sólo las podés descubrir a lo largo del proceso judicial. Creo que la cuestión pasa por otro lado: el acompañamiento a los matrimonios. Es decir: no bastan las charlas previas al Sacramento (que en mi caso fue un jornadita sabatina). Es necesario y mucho más importante, acompañar a las parejas ya casadas. En este sentido, creo que las Parroquias, en general, dejan mucho que desear. No hay pastoral de acompañamiento a los esposos.Se parece a la Universidad: te dan el título y, ahora que lo conseguiste, que Dios te ayude. Porque excluyendo a Dios, no te ayuda nadie. Creo que ahí se produce el choque: el matrimonio cristiano enfrenta a una sociedad paganizada; y está solo en el sostén de su compromiso. He comprobado que los Movimientos en general ayudan mucho al sostén del matrimonio cristiano. Generan un clima de Comunidad que acompaña espiritual y pastoralmente a los esposos en las dudas, arideces, cansancios, diversos pareceres, proyectos, etc. del matrimonio. Y también, en los momentos de alegría: nacimiento de hijos, bautismos, compra de la casa o del auto, etc. etc. He visto algunos matrimonios con problemas a los cuales este acompañamiento salvó del naufragio. Qué hubiera sido de ellos en la soledad de una cultura paganizada? Cómo hubieran podido sostener ese compromiso en medio de tantas voces que te bombardean desde la falta de amor y compromiso?

    ResponderEliminar
  11. Hmm...
    Acuerdo con Rome. No en cuanto a que se deba ablandar lo de la comunión a los divorciados vueltos a casar.
    Entiendo que dentro de las causales para declarar la nulidad se encuentra la falta de conciencia acerca de qué es el Matrimonio. Lo que no puede ocurrir es que esa conciencia no esté presente en todos los matrimonios celebrados (imagino que no soy el único que conoce casos esposos no creyentes casados por la Iglesia). Y en esos casos, si llega a salir mal les decís: "ah, ¿saben que pasó? que en realidad nunca se casaron, por eso se llevaban mal. Sí, lástima que no se dieron cuenta antes..." Digo, ¿Quién tiene la culpa en ese caso? ¿Únicamente la pareja o también la Iglesia? En el caso de la gente que se casa por la foto y la fiesta, ¿la Iglesia es engañada o se hace la distraída?
    No me refiero a todos los casos, sino únicamente a los que se pueden evitar más fácilmente.

    ResponderEliminar
  12. Hace rato que quiero escribir, pero no he podido. Muy buen tema, por lo menos para conversarlo porque creo que, o no se sabe o no se le da la importancia que tiene, y esto perjudica a muchos cristianos.
    De todos modos no es fácil. Pero muchas veces lo importante no es fácil y tiene sentido tomarse el trabajo...
    Algún apunte:
    - Ojo, que los ministros del sacramento del matrimonio son los que se casan. No el cura que los casa.
    - Para mí es claro que debería de haber una mayor formación en esto del sacramento del matrimonio. Muchos cristianos no han tenido más que el catecismo para hacer la primera comunión. Y esto tiene, sí, que ver con la pastoral en general.
    - El sacramento del matrimonio, requiere condiciones muy explícitas que, si no se cumplen, no hay sacramento.
    - ¿Cuántos de los "casamientos" que se hacen en la Iglesia serán verdaderamente sacramentos, por no tener causas que los invaliden? NO sabemos. Y -desgraciadamente- hay muchos que, después de haber fallado, no se animan a revisar y siguen la vida como pueden y fuera de los sacramentos.
    Conozco casos de matrimonios declarados nulos, y también buenos abogados que se dedican a eso. Y me da pena que no sea algo más difundido hoy entre los católicos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...