13 de septiembre de 2007

Las mujeres en la liturgia

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Ya alguien debe haber hablado de esto, por mi parte consta claramente que es importante que el monaguillo sea varón ya que es una escuela para la futura vocación al sacerdocio.

Me acuerdo de cuando chicos jugábamos a la misa en Quintana (la casa donde vivimos durante años en Florida), ¡Que recuerdos!. También me acuerdo de haber sido monaguillo en el campo de los abuelos cuando la misa la daba Torres Pardo o alguno de mis tíos recién ordenados, siempre nos elegían y era algo como misterioso y preocupante a la vez. Lo disfrutaba mucho. Creo que fue escuela para entender el misterio, sobre todo en el momento de la Consagración donde afuera se escuchaban los pájaros y el viento y adentro todo era recogimiento.

En otro aspecto donde habría que ver el tema, y acá entramos en el terreno de los gustos, es en la lectura de la Palabra de Dios. Me parece que hay textos, en particular en el Antiguo Testamento, a los cuales les va mejor una voz masculina: por ejemplo Isaías Cap 61 (me encanta Isaias) que es una arenga donde la voz del profeta se torna dura y grandilocuente. Más allá de que haya muy buenas lectoras a mí me gusta que la voz detrás del texto entone y vibre como la del profeta.

13 comentarios:

  1. A mi me resultaría particularmente interesante que se le de la posibilidad a las consagradas también.

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  2. Titulo del post: Mujeres en la liturgia

    Contenido del post (resumido)

    Monaguillos: Hombres
    Futuros sacerdotes: Hombres
    Lectura de la palabra: Hombres

    No termino de comprender en donde quedó el titulo...

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  3. Si, quedó mal, en fin, no es noticia que no sirvo para escribir claro.

    En todo caso yo no diría "Lectura de la palabra: Hombres", es diferente. Igual se entiende cual es mi punto.

    La propuesta de mati es buena, sin embargo yo voy por el lado del bien mayor, sin duda las consagradas tienen que ayudar, pero ser monaguillo es una escuela ideal para una futura vocación ¿No?

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  4. Yo opino que las sotanas son cosa de hombres, tanto como las faldas cosa de mujeres mujeres. (salvo en Gran Bretaña por supuesto)

    Martín.

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  5. Sobre los monaguillos varones, te ponés como ejemplo -lindísimo- recordando cuánto te ayudó en algo que bien podría haberle ayudado también a una chiquita. La prueba está que vos no sos sacerdote ni consagrado.
    Lo de la Palabra de Dios, no creo que el lector deba ser del sexo del personaje del trozo, ya que con ese criterio, cuando son mujeres, debería leerlo una mujer. Empezando por el Magníficat ¿no te parece?
    Tampoco veo que tengan -por raro privilegio- que las mujeres en la liturgia, en todo caso, ser consagradas.
    Xavier, ¿no es más bien, tu preferencia en lo profundo, una razón algo machista?
    ¿Qué opina Bárbara? ¿Qué opinará Inés?
    Y también más papista que el Papa... Para mí, cuando él -el Papa- rescata el latín, por ejemplo, es sin duda para 'incluir', no para excluir... y aquí te noto algo exclusivo.
    (Ojo, que no estoy por el sacerdocio femenino; pero que no leamos la Palabra de Dios, porque es más linda escuchada con voz masculina...)
    Saludos!

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  6. hna Josefina, inclino la cabeza como lo hago siempre, mi comentario es un tema de gustos y no traté de que parezca que quiero imponer mi opinión , pero parece que salió mal. Salvo mati (en algún sentido) todos los demás interpretaron que lo primero que quiero es eliminar a las mujeres.

    No creo que sea así, lo que quiero es dar dos argumentos positivos de porque la masculinidad y la feminidad en la liturgia.

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  7. No importaría que esté o no esté por el sacerdocio femenino, hermana. Es algo imposible.
    Y lo otro es fácil: Si la Iglesia dice que es válido, es válido. Si dice que no, no lo es. Luego, cada sacerdote tendrá sus preferencias o aceptaciones. Creo que hay cosas escritas al respecto, habrá que buscar.
    Cuento una que vi en una Misa el año pasado: Leían las lecturas de a dos: una parte un varón y una parte una mujer. Una payasada a mi entender.

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  8. s muy loable que se conserve la benemérita costumbre de que niños o jóvenes, denominados normalmente monaguillos, estén presentes y realicen un servicio junto al altar, como acólitos, y reciban una catequesis conveniente, adaptada a su capacidad, sobre esta tarea.[119] No se puede olvidar que del conjunto de estos niños, a lo largo de los siglos, ha surgido un número considerable de ministros sagrados.[120] Institúyanse y promuévanse asociaciones para ellos, en las que también participen y colaboren los padres, y con las cuales se proporcione a los monaguillos una atención pastoral eficaz. Cuando este tipo de asociaciones tenga carácter internacional, le corresponde a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos erigirlas, aprobarlas y reconocer sus estatutos.[121] A esta clase de servicio al altar pueden ser admitidas niñas o mujeres, según el juicio del Obispo diocesano y observando las normas establecidas.

    Esto en cuanto a las mujeres en altar en el magisterio (ojo que no es lo mismo que en el ministerio instituido del acolitado, que no está abierto a las mujeres), es la referencia más explícita que tengo al respecto. Lo de las lecturas, si bien me parece que lo fundamental (¡y que no parece ser tan tomado en cuenta!) es que el/la lector/a LEA BIEN: con claridad, con pausa (¡se lee tan a las corridas!), con sentimiento pero sin afectación. Pero es cierto que hay textos que resuenan mejor con voz de varón. Así que como también hay lecturas de mucha ternura que sólo una mujer puede leer bien.
    No coincido con Sangre Azul. He escuchado en misa a veces (por ejemplo, cuando se lee la lectura del Génesis en la vigilia, o al leer la lectura de Tobías en algunos casamientos) a un hombre y una mujer leyendo alternadamente y le dio una cadencia y riqueza nuevas a la declamación del texto.

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  9. ¡No puse la cita! Es de Redemptionis Sacramentum, el número 47.

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  10. Yo lo llamo "abuso de creatividad".

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  11. Encontré esto (http://www.diocese-sdiego.org/OLSFiles/LITURGY%20OLD/Guidelines_Spanish/SpRdrsGdlns.htm) que no es del Vaticano, sino de la Diócesis de San Diego, pero está muy interesante. Dice:

    MINISTROS DE LA PALABRA



    De acuerdo a una antigua tradición y enseñanza de la Iglesia, todas las lecturas, excepto el evangelio están proclamadas por laicos. De preferencia sería bueno tener un lector diferente para cada lectura. Es inapropiado que varias personas se dividan una sola lectura, excepto cuando se lee la Pasión del Señor.

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  12. Esto sí es del Vaticano, de la Ordenación General del Misal Romano (http://www.mscperu.org/liturgia/doctrlit/OGMR.htm):

    IV. LA DISTRIBUCIÓN DE LOS OFICIOS Y LA PREPARACIÓN DE LA CELEBRACIÓN
    Un solo sacerdote debe ejercer siempre el ministerio presidencial en todas sus partes, exceptuadas las que son propias de aquella Misa en la que participa el Obispo (cf. n. 92).
    Si están presentes varios que pueden ejercer un mismo ministerio, nada impide el que se distribuyan entre sí las diversas partes del mismo; por ejemplo, un diácono puede encargarse de las partes cantadas y otro del ministerio del altar; si hay varias lecturas, conviene distribuirlas entre diversos lectores; y así en lo demás. Pero en ningún caso puede repartirse entre varios un mismo elemento de la celebración; por ejemplo que una misma lectura sea leída por dos, uno después de otro, salvo que se trate de la Pasión del Señor.

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  13. Creo que esta es buena fórmula: Ante la duda, buscar documentos. Si no hay documentos, sentido común.

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