Mirando la Pasión - Oración en el huerto de Getsemaní.

Revisaba las primeras escenas de la película La Pasión, cuando Jim Caviezel interpreta a Jesús rezando en el huerto de los olivos, en ese momento aparece el Diablo tratando de tentar a Cristo. Lo notable de la escena, es que la tentación está pero Cristo en ningún momento se digna en argumentar o responder a Satanás, ni siquiera le dirige unas palabras o miradas.

Hace unos días me choque con otro gravado de Gustave Doré que ilustra la tentación de Cristo en el desierto y lo que más llama la atención es el desden de la postura de Jesús ante las insinuaciones del Diablo. Un click puede acercarlos más.

Y así debería ser, en cuanto empezamos a dialogar con la tentación es cuando le estamos buscando una vuelta al asunto, a ver si en esta oportunidad podemos servir a dos señores por lo menos por un rato.

Debe haber obras poéticas, literarias y pictóricas más excelsas, pero estas son dos que conozco, uno es la medida de su propia ignorancia.

Comentarios

  1. Esto de que no hay que dialogar con el tentador ya lo he escuchado, pero qué bien lo decís!
    Es así, es diplomatizar con el enemigo y de la peor manera. Dios nos libre.

    Saludos

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  2. ¿viste? para mi es revelador, apenas uno empieza a diplomatizar ya perdió el partido.

    Claro, lo que pasa es que para diplomatizar primero hay que dar la mano.

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