10 de octubre de 2007

Familia - trabajo: superando el conflicto

Ayer concurrí a la conferencia que dio María Paola Scarinci de Delbosco en el edificio Unidos en el marco de una serie de seminarios de los cuales este era el último. El evento empezó puntual con una presentación institucional de la Fundación de la cuenca donde se mostraban sus distintas actividades, me llamó la atención lo referido a padrinazgo.

Las asistentes eran mayormente mujeres y pude encontrarme además con algunos compañeros de trabajo que asistieron al evento, a mi me acompañaba mi consorte. La oradora es madre de 9 hijos y profesora en la universidad Austral (Programa Confye), habla pausadamente y tiene algo de acento italiano, producto de años de vida en Italia.

La charla en si trataba sobre distintos aspectos del ámbito del trabajo, empezando por reconocer que tanto la empresa como la familia son realidades vitales para la sociedad. Cuando la empresa funciona y es rentable la sociedad crece, cuando la familia funciona bien entonces la empresa cuenta con personas que trabajan a gusto y progresan.

La percepción original del ser humano para la empresa era la de función: "tal persona me sirve para hacer tal cosa", esta percepción equivoca de la integridad de la persona (Ver "Tiempos Modernos" de Ch Chaplin) que la familia si entiende con mayor facilidad, fue el motor de los abusos de la revolución industrial y del capitalismo donde nadie conoce el motivo final de su esfuerzo. Esta percepción tiende a cambiar hoy día, las empresas Familiarmente Responsables que la profesora promueve tratan de ver a la persona como un todo.

Luego abordó el concepto de la total disponibilidad del varón para con el trabajo y de cómo esto afectaba a la maternidad una vez que la mujer está integrada al mundo profesional, trajo para fundamentar esto casos de directoras de empresas y los métodos que utilizan para congeniar trabajo y maternidad: almuerzos prolongados que les permiten estar con sus hijos, licencias extendidas, viajes con baby sitter incluida, etc.

Esta inclusión de la mujer trae muchos cambios y es un hecho consumado para la profesora. Una consecuencia que ve con perplejidad a la luz de estadísticas que ella misma realizó es el hecho de constatar que esta tensión familia-empresa está provocando cambios en el modo en el cual el hombre es considerado y participa o no en la familia.

Ante toda esta evidencia promueve el concepto de no competir, sino que lo importante es la ayuda mutua y a pesar de no contar con estadísticas o datos ciertos, mueve a esta idea el que los intangibles positivos de la inclusión de la familia en las políticas de la empresa van a inclinar la balanza por el lado del sentido común. Dice que en este tema hay empresas contaminantes de la vida de la familia y otras facilitadoras, cada una de ellas maneja cierto grado de políticas con promociones y frenos que se otorgan a medida que va progresando la cultura interna de la empresa, estas facilitaciones están basadas en el concepto del compromiso del empleado.

Valoró especialmente el compromiso primero del empleado como algo indispensable para empezar a liberar estas políticas.

Algunas preguntas que se hicieron al terminar la charla:
  • ¿Cómo cambiamos la empresa? En general de arriba abajo empezando en RRHH.
  • ¿Cómo hizo en su caso (madre de 9)? No fue fácil, inclusive cambiaría algunas decisiones que tomó.
  • ¿Cómo hacen las empresas pequeñas? La empresa pequeña tiene menos recursos pero a su vez puede tener un trato persona a persona para implementar una política especial.
  • ¿Cómo hacen los profesionales? Es muy difícil, sobre todo en abogados o médicos, hay que trabajar menos horas.

Desde mi punto de vista la charla fue muy buena pero parte del hecho de que la inclusión de la mujer en el trabajo es un hecho y para mi hay una ecuación anterior a resolver: ¿Qué pasa cuando todavía no trabaja mi mujer? ¿Cuáles son los valores que pongo en la mesa para discutir esas horas de menos que va a pasar en casa? ¿Vale la pena restarle horas de mamá a tus hijos de menos de 6 años? ¿Cómo va a arrastrar esta inclusión de la mujer la capacidad del hombre de ser único sustento?. Son cosas que me quedan pendientes o para pensar y que calculo que con el paso de los años van a ser cada vez más difíciles de responder.

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Qué tema! Depende mucho de la vocación de madre que tenga la mujer, o mejor dicho, con la conexión que tenga con su llamado a ser madre. Pero la realidad es que te miran mal cuando decidís no trabajar -o como en mi caso, trabajar mucho menos de lo que podría- porque querés criar a tus hijos.
    Y hay mucho verso respecto de las "necesidades de tiempo de calidad" que los hijos tienen de sus padres.
    Hay profesiones que se adaptan mejor a integrar estos dos aspectos de la vida de la mujer. De hecho, conozco muchas mujeres que después de ser madres deciden cambiar de profesión u ocupación para poder hacer compatible ambas actividades.
    En fin...todo un tema.

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  3. Excelente post. Y muy bueno el comentario de Finitud.

    Desde mi experiencia (amigas, novia), algunas chicas, luego de años de esfuerzos en la facultad (en general los mejores promedios suelen tenerlos mujeres), sienten frustración si no ejercen su profesión al mismo nivel con que venían estudiando (las mejores empresas, p.ej.); pero también suelen sentir ansiedad hacia las posibilidades de formar una familia cuando la vida profesional exige días laborales de 10 horas (o más; en los grandes estudios de abogados y de contadores no son raras las jornadas de 20 horas) y una exigencia mucho mayor que la de un varón (ya sea algo real, una mera percepción o una auto-exigencia). Y eso por no hablar de la traba en la carrera profesional que muchas veces supone un embarazo (no sólo como lo perciben los superiores, sino incluso los mismos pares y hasta los subordinados).

    No sé si se entiende lo que digo, pero creo que vivimos en una sociedad bastante enferma con un sesgo anti-maternal importante. Así no son raras las presiones proaborto, píldoras postcoitales, etc. Y eso también explica las bajas tasas de nacimientos.

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  4. Que deacuerdo que estoy con ambos, por nuestra parte decidimos que yo no trabaje por mi clara vocación de madre pero es terrible como todo el uno hace notar que no haces "nada mas" y a veces te hacen sentr mal por más de que estés feliz.

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