Ayer fuimos con Bárbara a conocer Ataliva.Son doce minutos por asfalto desde Sunchales y uno llega a la entrada por el acceso decorado con los respectivos reductores de velocidad de rigor (lomos de burro).
El centro de esta ciudad de 2000 habitantes se concentra alrededor de la plaza (grande y linda como en todos los pueblos de la zona) y no ocupa más de dos cuadras.
A la hora que fuimos (5 de la tarde) no había nadie, todavía ignoramos si se debe a la hora o a la ausencia de vida humana, tardamos doce minutos más en recorrer toda la localidad.
En fin, Ataliva, un lugar para conocer. Imposible perderse los ravioles pantagruélicos del Club Italiano y su fiesta Nacional del Chorizo.











