24 de enero de 2008

De la visitación, algunos pensamientos perdidos

Pensaba el otro día en la Visitación y trataba de hacer el esfuerzo de imaginar cómo habrá sido el camino de ida de la Madre de Dios a la casa de su prima Isabel. Vistas la fecha del parto y presumiendo que el viaje fue en los primeros meses de embarazo, podríamos arriesgar que se hizo durante la primavera y la vuelta antes de que los fríos fueran demasiado duros, presumiblemente fue solitario ya que no se hace mención alguna de la presencia de José.
María visita a Isabel (Magnificat) (Judea, Abril 5AC)
1:39 En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; 1:40 entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
1:41 Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo;1:42 y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;1:43 y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?1:44 Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
1:45 ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
1:46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor1:47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador 1:48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,1:49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre1:50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.1:51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.1:52 Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. 1:53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.1:54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia 1:55 - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»
1:56 María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

Con ese par de datos pensaba acerca del camino que hizo María y la cantidad de cosas que habrá meditado su corazón, me atrae también la imagen de verla caminando por un camino pedregosos de Galilea donde a su paso, y al paso del creador, la naturaleza saluda regalando sus flores y sus mejores paisajes.
Reclinen montes
La cerviz turgente
Alegren flores
Caminos y rocas.

Fuente clara
Renueva tu canto
Lirio del campo
Deslumbra en colores

Que pasa la Reina
En colores de pobre
en toscas sandalias
La Madre de Dios

Se hace muy difícil elucubrar que pensamientos habrá abrigado la Turris Davídica en su camino, pero lo que me persigue hace unos días es la certeza de verla caminar a paso lento, rodeada de las imágenes de más arriba, atenta al niño que nace en su vientre. Vean un poco de Catena Aurea al respecto.

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