7 de noviembre de 2008

Los chicos en la misa

No me gusta hacer copy paste de un post, pero el que pongo a continuación lo amerita.
Volvió a pasar
Una discusión por el asunto de los niños en misa.
Y es que se pretende no ofender, no escandalizar. Ser la mansa paloma…pero.
Yo creo que con ese asunto hay que dejarse de eufemismos, y ser bien talibánico. Pero voy al relato:
Escenario: una capillita, preciosa. De los hermanos LaSallistas. Tiene forma de micro-foro, en grandes escalones (tres de ellos)  descendientes hacia el pequeño altar, que se limita a una pequeña mesa de madera.
A la derecha el Santísimo: una caja de metal, sobre una columna. Atrás un ventanal doble, de vidrio transparente, que permite que los árboles sean el fondo.  Una hermosa cruz suspendida, como flotando.
Era la misa de difuntos, y la familia estaba, para ofrecerla por los propios y ajenos. Mi niña de 8 meses llegó agotada de los preparativos, así que durmió plácidamente. Y la prima de dos años fue la responsable de que estén leyendo esto ahora.
Y es que a los dos años, se mueven. La capillita, con aire acondicionado, espacio, todos muy cerca unos de otros, se prestaba para explorar. Con todo, no hubo Amén más alto que el de ella, y parte de la pelea fue que ella quería comulgar también. ¿No es ese el deseo más natural? ¿No es eso lo que todos deseamos?
A la salida, no inevitable: “No se pueden traer niños tan chiquitos, distraen y molestan a los que quieren concentrarse”.  Y yo con mi perorata: “Al contrario, la misa es primeramente para ellos, nosotros somos los que estamos añadidos”.
Y es que cuando Jesús dijo aquello de los niños, no dijo nada de las viejitas beatas que se distraen. Habló de no escandalizarlos a ELLOS.
¿O es que acaso los niños que apartaron los apóstoles estaban todos sentaditos alrededor de María rezando el primer rosario? Si así hubiera sido, no se habrían molestado los futuros párrocos.
¿Es incómodo? Si. Doblemente incómodo, hay que quedar mal, aguantarse la mala cara de las viejitas beatas y de los actuales párrocos (o laicos-con-aspiraciones). Hay que dar esta explicación (o la que les parezca) a los parientes y a los extraños. Pero no hay otra vía. No hay otra, ni para enseñarles a los hijos a ir a misa, ni para recordarle a la comunidad que Jesús pidió que  se los dejaran, que son  el ejemplo a seguir.
Y sobre todo, creo que los niños, que mis hijos, no son míos. Son Suyos. Así que si la vecina de banco se molesta con mi bebe, habrá que recordarle que es hija del que está adorando el altar, y que está en la misa por orden Suya. Que discuta con El.
El argumento de que en misa mis hijos no son míos, es de las mejores noticias de los últimos tiempos. Y además no puedo callarme el total respaldo por lo de el forcejeo en la comunión, yo mismo muevo a todos mis mini feligreses cuando voy a comulgar, me parece esencial y es una catequesis que nunca se pierde.

Yo me talibanizo.

18 comentarios:

  1. Casi de acuerdo.
    Jesús dijo "Dejad que los niños vengan a mí", pero algunos lo interpretan como "Dejad que los niños rompan las pelotas a su antojo".
    Con un poco de buena educación está todo bien, pero a veces los padres no hacen bien su trabajo.
    Obviamente no tengo hijos.

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  2. Adhiero plenamente a este post. Aunque no lo considero nada talibánico sino cristiano.
    ¡Saludos!

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  3. Ups.
    Esto es inesperado
    SA: como en el chiste, aprovecha ahora, que tienes todas las respuestas.

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  4. Yo soy pro llevarlo a Misa, y siempre lo llevo, pero cuando sigue gritando "Aleluya" durante el Evangelio y el sermón opto por salir a tomar aire...

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  5. Esta todo bien, pero comparto con sangre azul. Cuando haga falta, padres, apliquen un buen chiirlo. Yo soy de los que miran mal cuando hay un chiquito escandaloso, pero en general miro mal a los padres.
    Pero si, que importante es que mamen de chicos lo de ir a misa, pero tienen que tener noción de que es algo distinto a todo lo demas, y no que es una sala de juegos

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  6. Llevarlos a la comunión es buenísimo. Que querés que te diga, el mío, que es muy movedizo, es cuando menos ruido hace, le llama mucho la atención. Hay que buscar el momento y la forma de cada uno familia y de cada hijo y de cada comunidad.

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  7. Muy de acuerdo con el post y con Sangre azul. la verdad es que hay cada indio y si sabes que tu hijo no se puede quedar quieto, o te vas afuera o empezas a enojarte por cada tour turistico que hace dentro de la glesia empujando a todo el mundo.
    Yo tengo dos niños, una de tres años que se porta exelente, salvo por algún caprichito, y otro de un año y medio que padece una severa verboragia asi que nos quedamos adentro en algún rincón y si la cosa se vuelve insostenible, salimos.
    Noëlle

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  8. No sé, yo tengo mis reparos con eso, la "carta" la veo demasiado "espiritualizada". No tengo hijos, asi que comprenderán mi frialdad :P
    Que cuando tenga hijos quisiera llevarlos a la iglesia, pues claro. Es una forma de que compartan la espiritualidad de los padres aunque posiblemente entiendan un 10% (según la edad, claro). Lo que me incomoda son los padres que llevan niños muy pequeños (bebes) que obviamente no están en edad ni de que entiendan al papá y menos de un "shhhhh". No se les puede pedir educación. En el caso de un niño pequeño yo estoy a favor de que se pida un poco de tranquilidad. Una misa no es un sitio de juegos, y los niños son niños. Que un niño sea inquieto, por muy hijo de Dios, no apaña el hecho de que incomoda a los demás. Es el detalle que le veo al post, el argumento de "no son mis hijos, son Sus hijos" lo veo demasiado paternalista, una justificación que resume el "dejad que los niños vengan a mi" a un "dejen que corran, salten, brinquen, la alegría en mi templo no debe ser criticada". Cuando "alegría" puede ser saltar en la banca, gritar, orar gritando y en suma hacer un poco mas difícil la atención de todos (incluso de niños que sí atienden)en Misa.
    Es cosa de usar el sentido común, yo no recurriría a sacar citas bíblicas o razones "espirituales", simplemente es darse cuenta dónde estoy, con quién estoy y cuándo salir si la cosa se vuelve incontrolable (que es lo que ya varios han señalado).
    Un saludo!

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  9. Sol

    Lo de Joaco gritando "Aleluia" fué un rapto místico, no lo tenés que interrumpir:-)

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  10. Yo he notado que el comportamiento depende mucho del entorno. Si hay bombo y pandereta, seguro me sacan de las casillas (también suelen sumarse palmas a discresión y poco discretos contoneos por parte de algunos fieles, a los que se suman mis petis); con el órgano la cosa cambia notoriamente y puedo sufrir con paciencia una eventual visita al altar, en lo que pareciera ser un precoz ensayo de acolitado.

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  11. Muy buena la carta. Tengo 3 chicos de 3 años, 2 años y 2 meses. Como esto del manejo del 3ro se nos complica, por ahora (son los primeros meses) tratamos de turnarnos e ir a Misa en distintas horas y no los llevamos. Aunque ya van 3 oportunidades que fuimos a Misa dominical en familia. Dos de ellas con casi todos dormidos, salvo el bebé, y otra en que jugaron y corrieron bastante...
    Qué le vamos a hacer si sos pro-vida sos también pro-gritos y pro-alegría. Acaso no es bueno rezar en familia!?
    Bue, si llora mucho salimos a dar una vueltita y listo.
    Algo que suelo hacer es ir a comulgar con uno de mis hijos en brazos o de la mano a la fila del sacerdote. Pienso que es la mejor manera que conozca a un "Padre", "es el que le da la comunión a papá".

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  12. Ecasez: No conozco el chiste, agradecería una explicación.

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  13. Perdón, escribí mal el seudónimo. Es que me suena a escasez. A propósito ¿qué es ecazes? ¿se pronuncia "ecázes"? ¿O es impronunciable como XavMP?

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  14. Bueno, es algo largo:
    http://www.eltestigofiel.org/dialogo/fo_friendly.php?idrs=42773&charqy=ni%F1os
    El apartado que nos interesa es el 2:
    "2) Antes de lanzarse a tener hijos, busque una pareja que ya los tenga y sometalos a estudio.
    Critique sus metodos para imponer disciplina, su falta de paciencia, sus pesimos niveles de tolerancia, y por haber permitido que sus hijos se porten como salvajes.
    Sugiera maneras de mejorar el comportamiento de los niños a la hora de acostarse, pedir pipi o comer.
    Aproveche, esta sera la ultima vez que tendra todas las respuestas."

    ¿no llama la atención el que las voces de más molestia vengan del lado de los sin-hijos?.
    Parece que los niños si vienen con Auxilios Extraordinarios para los padres nomás.

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  15. No te preocupes por el seudónimo. Llamame como quieras, en ningún caso será la primera vez.
    XavMP se pronuncia Javier.
    Como en la liturgia...

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  16. Igual me parece que hay algo que se quedó perdido en el texto, y que es importante:
    En el Evngelio, Jesús advierte lo de los niños luego que los apóstoles hacen lo que todos nosotros (padres incluidos): apartar a los niños para que no molesten/distraigan.
    Creo que no nos damos cuenta de que el movimiento es desde el altar hacia nosotros. Que podremos crear el ambiente perfecto para la oración y el recogimiento, igual el encuentro será siempre de Dios con sus criaturas, y no al revés.
    ¿No somos todos, adultos y niños, los menesterosos?

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  17. Muy bueno el relato. Estoy de acuerdo, hay que llevar los niños a misa y a visitar al Santísimo también. Me encanta ir con mis pequeños a una Iglesia donde el Santísimo está expuesto en forma permanente.No podemos negarles estar con El y a El estar con ellos "Cuando sean más grandes" tal vez sea muy tarde... La TV, los medios ya habrán ocupado sus corazoncitos, hay que llegar antes. En una escuela de acá empezamos este año con la Adoración Eucarística desde jardín de cuatro años ¡Y los jardines son los que mejor se portan!

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  18. Graciela González de Argentina10/14/2009 03:47:00 p. m.

    Nosotros vamos con nuestros hijos desde que están en la Panza... ellos disfrutan de las lecturas y de acompañarnos a recibir a Jesús en el "pancito bendecido"... les encanta sentarse adelante de todos y en el piso a escuchar lo que el Padre les va a enseñar...Claro que ahora tienen 11, 10 y 8 años... y cuando eran más pequeños nos divertía verlos con sus caritas asombradas y escuchando "de panza " el Evangelio....Todo es cuestión de acostumbrarlos a gozar de la Fe...

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