8 de junio de 2009

La Iglesia Pecadora

Angel está armando el blog Flannery O'Connor, ideal para los que queremos ver por arriba la autora en espera de tener tiempo para leer. Hoy rescato una carta que me gustó tanto que la reproduzco sin vergüenzas
A la hora de responder a las preguntas de la gente sobre religión, la labia es el gran peligro. No responderé a las tuyas, porque tú misma puedes responderlas, pero te daré, por si te interesa, mi propia visión de ellas. Toda tu insatisfacción con la Iglesia me parece que deriva de una insuficiente comprensión del pecado. Tal vez te sorprenda porque eres muy consciente de los pecados de los católicos; no obstante, parece que lo que le pides es que la Iglesia traiga el reino de los cielos a la tierra ahora mismo, que el Espíritu Santo sea encarnado enseguida. El Espíritu Santo rara vez se muestra en la superficie de algo. Estás pidiendo que el hombre vuelva enseguida al estado en que Dios lo creó, estás dejando de lado el terrible orgullo que está en la raíz del hombre y que causa la muerte. Cristo fue crucificado en la tierra y la Iglesia es crucificada en el tiempo, y es crucificada por todos nosotros, más particularmente por sus miembros, porque la Iglesia es una Iglesia de pecadores.

Cristo nunca dijo que la Iglesia fuera actuar de forma inteligente o inmaculada, sino que no enseñaría algo erróneo. Esto no significa que un sacerdote no pueda enseñar algo erróneo, sino que la Iglesia toda, hablando a través del Papa, no enseñará nada erróneo en cuestiones de fe. La Iglesia está fundada sobre Pedro, que negó tres veces a Cristo y no pudo caminar sobre el agua por sí mismo. Tú esperas que sus sucesores caminen sobre el agua. Toda naturaleza humana se resiste vigorosamente a la gracia, porque la gracia nos transforma y el cambio es doloroso. Los sacerdotes se resisten a ella igual que los demás. Que la Iglesia sea lo que tú quieres requeriría la continua intervención de Dios en los asuntos humanos, mientras nuestra dignidad consiste en que se nos permite avanzar en mayor o menor grado con esas gracias que nos llegan mediante la fe y los sacramentos, y que actúan a través de nuestra naturaleza humana. Dios ha elegido actuar de esta manera. No podemos entenderlo, pero no podemos rechazarlo sin rechazar la vida.

La naturaleza humana es tan defectuosa que puede resistir cualquier cantidad de gracia y la mayor parte del tiempo lo hace. La Iglesia es capaz de defenderse; tú pides que muestre una cierta ganancia. Cuando muestra una cierta ganancia, tenemos un santo, aunque no sea necesariamente canonizado. Estoy de acuerdo contigo en que no deberíamos retroceder siglos para encontrar pensamiento católico, y de hecho no es preciso hacerlo. Pero no vas a hallar los más excelsos principios del catolicismo ejemplificados en la superficie de la vida, ni tampoco los más excelsos principios protestantes. Es fácil para un niño señalar cada domingo los errores del sermón en el camino de la Iglesia a casa. Es imposible que encuentre el amor oculto que hace que un hombre, a pesar de sus limitaciones intelectuales, sus neurosis y su falta de fortaleza, renuncie a su vida para servir al pueblo de Dios, independientemente de cuán a trompicones lo haga...

10 comentarios:

  1. Estimado Xav:

    Lindo post y linda carta pero malo y feo el título. Y es que, aunque sea metafórico, unido al contenido de la carta no deja de ser una herejía (en sí, no es que te acuse de hereje).

    La Iglesia, en cuanto tal es Santa y eso es lo que rezamos en el Credo (es dogma). Esa santidad va más allá de lo que enseña, es Santa en lo que Es (administradora de la santidad en tanto administra la gracia), es Santa en lo que hace (en especial la Liturgia) y es Santa en todo.

    A lo que alude la carta es a que está conformada por hombres pecadores (no todos, en tanto Cristo y los santos también la conforman como Cabeza y miembros).

    El gran reto en no identificar a la Iglesia con su interpretes, representantes, integrantes o lo que fuera. Justamente ése es el punto: los hombres de la Iglesia son o fueron (empezando por el primer Papa) pecadores, falibles, etc. mientras que la Iglesia se mantiene Inmaculada, Infalible, etc.

    Respetos afectuosos.

    Natalio

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  2. Vaya, me alegro de que te guste el texto: es muy bueno.
    Y Natalio, tampoco es para tanto: es un título 'periodístico', tampoco hay que darle más vueltas.

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  3. "Incomprensión del pecado => insatisfacción con la Iglesia". Muy interesante punto. Me gustó mucho el post.
    Abrazo.

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  4. Muy interesante.

    Tengo la impresión de que si se hiciera una encuesta entre los “ex practicantes” o “ex católicos” acerca de por qué se alejaron de la Iglesia, el 90% diría que tal cura hizo esto o lo otro. Hay una identificación de la Iglesia Santa con actitudes “non sanctas” de algunos de sus integrantes.

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  5. Me gusto, Natalio esta bien lo que decis, pero la carta parece apuntar solo a la parte humana y natural de la iglesia, no creo que esta carta apunte a su parte sobrenatural.

    Etienne

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  6. Esa es justamente mi crítica, se utiliza la palabra Iglesia en el sentido humano y equívoco que la utilizan sus enemigos. En el mismo sentido dicen: "iglesia basura vos sos la dictadura" y otras malas yerbas por el estilo.

    Los católicos, justamente, debemos mostrar lo contrario que los pecadores son los hombres, no la Iglesia.

    Y decir que lo hago como un título periodístico llamativo es como poner, para llamar la atención, "mi madre es una prostituta". No creo que nadie quisiera ponerlo "sólo" para llamar la atención periodísitica.

    Lo que hace el título (además de ser malo en sí) es confundir el contenido del texto.

    Respetos.

    Natalio

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  7. Imagino que hay mucho escrito sobre el tema, aquí encontré un artículo al respecto que dice lo siguiente:

    Para sustraerse al escándalo de la Iglesia “pecadora” a veces se ha querido distinguir entre dos Iglesias, una santa de arriba y otra pecadora de abajo; o se hablaba únicamente de la “santidad objetiva de la Iglesia”, es decir la de sus instituciones fundamentales, sus sacramentos y sus enseñanzas, con el fin apologético de mantener las “notas de la Iglesia”.

    Sólo hay una Iglesia que es al mismo tiempo, aunque bajo distintos aspectos, santa y pecadora, una “casta meretrix”, como fue a menudo llamada desde la época de los padres, siguiendo imágenes del Antiguo Testamento[3].

    No obstante la santidad y el pecado no forman parte de la Iglesia en el mismo sentido. La relación entre pecado y santidad en la Iglesia no es la de una mera yuxtaposición extrínseca de ambos elementos distribuidos entre distintos miembros, sino, por el contrario, la santidad de la Iglesia tiene una clara preeminencia sobre su condición de pecadora.


    También cita LG:


    Pues mientras Cristo, santo, inocente, inmaculado (Hebr., 7,26), no conoció el pecado (2Cor., 5,21), sino que vino sólo a expiar los pecados del pueblo (cf. Hebr., 21,7), la Iglesia, recibiendo en su propio seno a los pecadores, santa al mismo tiempo que necesitada de purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación.


    y

    ...la sociedad dotada de órganos jerárquicos, y el cuerpo místico de Cristo, reunión visible y comunidad espiritual, la Iglesia terrestre y la Iglesia dotada de bienes celestiales, no han de considerarse como dos cosas, porque forman una realidad compleja, constituida por un elemento humano y otro divino.

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  8. Efectivamente, estimado Tito, creo que hay mucho para leer pero creo que deberíamos comenzar por el catecismo que desde el 823 explica la Santidad de la Iglesia y cuando se refiere a "la dimensión pecadora" hace referencia a "los miembros" o "los integrantes".

    En particular al terminar el 827, dice:

    "La Iglesia es, pues, santa aunque abarque en su seno pecadores; porque ella no goza de otra vida que de la vida de la gracia; sus miembros, ciertamente, si se alimentan de esta vida se santifican; si se apartan de ella, contraen pecados y manchas del alma, que impiden que la santidad de ella se difunda radiante. Por lo que se aflige y hace penitencia por aquellos pecados, teniendo poder de librar de ellos a sus hijos por la sangre de Cristo y el don del Espíritu Santo (SPF 19)."

    Respetos.

    Natalio

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