13 de mayo de 2010

No se si comparto el optimismo...

...Y eso que optimista como yo hay pocos, más cuando la mañana está gloriosa como lo estaba hoy. Difícil es ponerle mala cara al sol cuando uno sale a la mañana y hace frío, pero no se si vivo la alegría de la Cigüeña en esta nota:
Los ataques que la Iglesia está recibiendo con motivo de los abusos sexuales de algunos sacerdotes, hecho realmente lamentable pero que supone un porcentaje mínimo entre los consagrados a Cristo y con menos justificación cuando la Iglesia se muestra decidida a acabar con esa lacra que la afectaba, no están produciendo los efectos que buscaban quienes creyeron encontrar en ellos el pretexto para conseguir su descrédito universal. Que era lo que anhelaban.
El haber pretendido involucrar al Santo Padre en la campaña, cuando a él se debe que por fin se haya arrostrado la situación de forma clara y rotunda, ha hecho que los católicos cerraran filas en torno al Vicario de Cristo y comprendieran el alcance de la campaña que no estaba movida por ninguna solidaridad con las víctimas sino sólo por el odio a la Iglesia y a quien es cabeza de la misma. Así lo ha comprobado hasta el mismo New York Times, adalid de la ofensiva, que ha tenido que reconocer como había fracasado entre los católicos norteamericanos.
El análisis puede ser el correcto pero me sospecho que el impacto es grande para la imagen del sacerdocio más que para la Iglesia o el Papa. Vamos a ver en lo sucesivo como se asocia la sotana con la pedofilia y los sacerdotes que leen esta nota deben saberlo mejor que yo. Hay una realidad vieja como la tierra: la turba quiere las dicotomias, son su único auxilio por reemplazar los valores morales de la persona que se pierden en el propio ruido.

Ya me pasó en el pueblo chico que es Sunchales: ni bien se nombró un sacerdote por temas anodinos un contertulio comentó, al mismo tono que lo haría con el último chisme de Tinelli, alguna referencia a los abusos de menores.

Y ese es el daño real, más daño causa la imagen esa del sacerdote persiguiendo a unos chicos como si fuera una señal de tráfico que mil artículos del Times.

5 comentarios:

  1. De otro pueblo chico, te cuento que no se lo asocia tanto a los abusos cuando se nombra al sacerdote, pero si a los idilios con las amables señoras y las jóvenes que frecuentan la parroquia. En fin, lo mismo lastima la investidura del sacerdote.

    JeanMP

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  2. ¡Horrible la imagen esa!
    ¿De dónde la sacaste?

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  3. ¿Qué necesidad hay de repetirla?

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  4. La había visto en otro blog con un contecto muy distinto al de esta nota.

    Hago eco del pedido de Sangre Azul y la saco.

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  5. No sé si perjudicará tanto o por más tiempo que otras cosas u otras veces.
    Ha habido siempre quien ve mal a los curas y esos son los que tendrán un nuevo motivo (falso) para sus críticas.

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