21 de septiembre de 2010

Sangre en el blog, Santi se cortó la muñeca

El domingo fue arrollador, pasamos de madrugar (padre) a las 8:01 porque Pomi había rendido sus fuerzas frente a un documental de rinocerontes a las 9 de la noche del sábado. Después de unos mates nos fuimos (todos) a misa de 10:30 con un muy buen sermón del Padre Alejandro y con la salida un poco ampliada – eso pasa cuando uno se encuentra con amigos, la salida de misa es como la sobremesa: interminable - .
De ahí nos fuimos a distribuir pollos asados de equitación al Club Libertad y nos quedamos a comer el nuestro in situ con una familia amiga, hacía mucho calor, algo más de 30 grados. Ahí mismo en el club Lucía tuvo un pequeño accidente, se golpeó la nariz y dejó un poco de sangre por todos lados, pero nada importante. De ahí volvimos a casa y le dimos un baño a la lesionada mientras B se abocaba a la plancha, como las moscas fueron apareciendo todos los chicos del barrio para jugar a la pelota en la calle, una licencia que tienen los domingos a la siesta y que los padres promocionamos.
Fue en ese momento que nos miramos con B y dijimos “descansemos un rato y tomamos unos mates”. Yo fui a calentar el agua mientras B dejaba la plancha en curso. No habíamos logrado sentarnos todavía cuando una avalancha de unos 15 chicos con Santi a la cabeza entró a los gritos, la mayoría los conozco pero hay algunos que aún hoy no recuerdo haber visto nunca en casa.
Santiago traía su mano derecha en alto cubierta de sangre y nos contaron que había pasado de cuerpo entero a través de un vidrio de una puerta de la casa de Fran (a la vuelta de la esquina, unos 100 metros). La herida no era muy profunda, lavamos, desinfectamos y llevamos al sollozante a la Clínica donde confirmaron nuestro diagnóstico, las instrucciones de limpieza y el mandato de anti-tetánica que hasta el día de hoy no cumplimos.
Fue eso nada más, Santi está bien con un vendaje en su mano derecha y un lindo corte en forma de Y. Aparentemente estaban jugando a la mancha y para esquivar al encargado de manchar Santi se arrojó en el lugar equivocado. La pobre Mamá de Fran no gana para sustos, hace unas semanas Tomi  “Moises” cayó a la pileta y fue rescatado por su hermano, el Domingo el mismo Santi le rompió un vidrió y tiñó de sangre el piso del garaje.
Quedamos con Santi en llevarle un regalo.

El herido

1 comentario:

  1. Uuuuu, pobre Santi. Quedo marcado con un vidrio igual que su padrino. Mandale un beso y decile que cuando venga por acá lo llevamos a pescar.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...