29 de octubre de 2010

Sangre en el blog, corolario

Hay un par de anécdotas adicionales que complementan las dos entradas anteriores.

La primera es la importancia de contarles que Pomi no camina muy bien porque el raspón del tobillo izquierdo lo tiene realmente mal. Es un raspón profundo y molesto que no le va a dar autonomía hasta que se seque un poco y podamos sacar el vendaje, apelamos a la buena cicatrización Pincemin y oraciones a Santo Tomás de Aquino. Debido a esto ayer nos fuimos a alquilar una película al video club con la ayuda del cochecito de Luni.

Fue muy emocionante el reencuentro de Lucas de la esquina con Pomi. Lucas es mayor que Pomi pero le tiene un gran afecto y junto con Fran – el de la casa donde Santi hizo de crash test dummie contra un vidrio, el último “sangre en el blog”- ya son de la casa. Ese mismo día habíamos ido en bicicleta hasta la plaza y lo llevábamos a Lucas con nosotros, para él el día de ayer fué duro y solo se cerró con sonrisas una vez que pudo ver al machacado.

Por portarse bien en el tomógrafo y en la clínica, Pomi recibió regalos de distintos colores. El padre tiene mayor interés en esperar que se cure para molerle los panes a patadas por haber cruzado la calle sin mirar.Más que pequeños ponis sobre un arco iris de felicidad chillona tengo en la cabeza la imagen de Homero Simpson tomando a Bart del cuello al grito de “¡Pequeño demonio!”.

Otra clave emocionante fue lo afectado que estaba Santi que fue testigo privilegiado del accidente y que cuando lo visitó en la clínica a punto estuvo de derramar lágrimas. Junto con Inés y Luli le habían hecho unos dibujos que estaban sobre la chimenea debajo de la Sagrada Familia que nos regaló Amachi. Les dejo copia del dibujo donde se ve claramente a Santi recibiendo a un colorido Pomi mientras una moto amenazante pasa por la calle. No se si les dije antes: Santi dibuja muy bien

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8 comentarios:

  1. Impresionante lo de Santi, un cronista gráfico de lujo. En cuanto a Pomi me parece que ya fue suficientemente molido a palos por el incidente como para que el padre lo re muela.
    Noëlle

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  2. Coincido con Noëlle, Xav. Con que la próxima vez que vaya a acercarse a cruzar una calle le recuerdes lo de la moto, será más que suficiente. No lo va a olvidar fácilmente.

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  3. Al padre le recomendamos alguna terapia, o algunas clases de boxeo, (lo que llegue primero) como para que se saque del cuerpo lo que sea necesario sacar.

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  4. Aseguro que me metí en los comentarios para decir lo mismo que los anteriores así que no vale ya insistir.
    Me imagino el susto del pobre Santi. Debería tener un regalo él también.
    A todo esto: ¿Y el de la moto?

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  5. Eso: y el de la moto? Porque si fue imprudencia de él, el pescuezo que hay que agarrar es otro, no el de Pomi.

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  6. No, el de la moto no fue imprudente, Pomi apareció de atrás de un auto estacionado en una hora casi nocturna. No podía hacer nada, paró enseguida y se acercó a la clínica, venía despacio y trabaja en el super acá cerca.

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  7. Hay una norma ineludible para ponerse detrás de un volante: Detrás de la pelota/globo, viene el niño.

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  8. En el dibujo, el Santi/testigo es todo ojos.

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