27 de marzo de 2012

Pie pellicáne, Iesu Dómine

Gracias al devocionario de mi misal puedo concentrarme en mis oraciones después de la comunión, y de paso evitar el canto de meditación o la oración por la Patria (de cada día menor difusión en Sunchales).

Con el misal recuperé el “Alma de Cristo…” que me recuerda esos años de niño en las misas de Torres Pardo.

También recuperé el Adoro te Devote y la estrofa que más me gusta de esa oración:

Señor Jesús, bondadoso pelícano,
límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.

Mejor dicho:

Pie pellicáne, Iesu Dómine,
me immúndum munda tuo sánguine:
cuius una stilla salvum fácere
totum mundum quit ab omni sælere.

Porque me gusta leerla en latín, y escucharla aún más.

¡Sumate a los locos del misal!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...