Vivimos cerca de un supermercado muy concurrido de #sunchales y estos comportamientos son comunes. Utilizando mi acervo docente he implementado medidas de todo tipo: empujar el infractor hasta el medio de la calle, dejar notas en el parabrisas, llamar a los inspectores -esta medida no aportó ningun resultado, esperar a que el dueño aparezca para amonestarlo, etc.
Ahora como último recurso lo digitalizo e incorporo a la memoria que todo lo guarda, internet.
Espero que no sea de ningún conocido que siempre es un problema en estos pagos.
Mientras tanto dedico el resto de la tarde a recomponerme, al twitt de más abajo ahora se suma B que está convalesciente durmiendo una siesta. Me parece que ella también cayó, solo falta Pomi.
Tin fiebre, I y yo náuseas, Luni vómitos. Volvimos destruidos de Buenos Aires. Ahora aplicamos #lysoform hasta en la ensalada
— Javier M Pincemin (@XavMP) September 29, 2012