7 de agosto de 2013

Leí entera la revista Empresa 210

Este número debe ser el que más rápido leí, lo hice así porque me propuse terminar un artículo por cada viaje al trabajo y terminarlo a pesar de haber llegado a mi escritorio. Así pasó que maté los primeros minutos de muchos de estos días leyendo los últimos párrafos de alguna nota.

A pesar de que tiene la misma cantidad de páginas que números anteriores me pareció una lectura rápida, no me costó llegar hasta el último artículo.

Antes de marcarles que me gustó y que no, voy a hacer dos comentarios estéticos. El primero correspondiente al papel. El papel es satinado de excelente calidad y suave al tacto, además se deja escribir sin problemas por cualquier bolígrafo, a la vez es tan bueno que tiene algo de brillo y en situaciones de lectura con sol cambiante a veces las letras no se ven. Así me encuentro a veces inclinando peligrosamente  mi espigada humanidad para poder dar lectura. Es un punto a resolver.

El segundo es la publicidad horrible de Despegar en la contra tapa, un horror estético.

Por el lado de las notas me parece claro que hay muchas de ellas que asumen el objetivo de ACDE de generar ideas para el empleo, eso está muy bien y creo que es el tono general de la revista. Me pareció notable que la editorial no hable de valores en el aire y si lo haga de Subsidiariedad, son cosas que pedí yo hace tiempo. ¿Estará leyendo el director Eduardo Otsubo este blog?.

Lo que si pondría en prudente paréntesis es la afirmación de la editorial acerca de que "...del Estado, principal garante del bien común..." ¿Es tan así? ¿Garante nada más? ¿Solo custodio? ¿debería decir bien común con mayúscula?.

Después de la editorial viene una nota a José María Simone al cual le pediría que nos diga cuales son los valores y me sentaría con el a pensar si la política de paciencia que propone es la mejor para estos tiempos. De todos modos José María se hace eco de la dignidad del hombre como objetivo de negocio.

Después leí enajenado la nota de Cuando la sofística llega al poder, pero me dejó sabor a poco. Tampoco me impactó mucho la nota de Vincent Nichols y me parece incompleta su visión de subsidiariedad, de todos modos está bueno eso de:
El mercado no puede construir por si solo los valores morales que las empresas necesitan para su supervivencia a largo plazo.
Bien por Rodriguez y Benegas Lynch, recomendables los dos junto co la insuficiente nota de Aberastain (daba para 6 hojas más). De ahí saltamos a dos carillas de La solidaridad de los cíclopes que en menos extensión que en la nota de Aberastain nos deja mucho más para pensar. Esta nota es la mejor de la revista, seguro, y me descubro recomendando por segunda vez a su autora.

Y con esto los dejo en paz, que seguro que tienen mejores ocupaciones.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...