28 de octubre de 2013

100 días del Papa Francisco - De como el único núcleo de resistencia tradi al Papa Francisco está en Argentina ¿Será así?

Antes de arrancar, hago un comentario.

Leí con mucho interés lo que puso Hernán y que derivó a lo que describe Abel.

Todo bien con una salvedad: los textos de Abel son muy claros y válidos, pero lo son en el contexto
de la catequesis. ¿No hay un lugar donde es válido analizar la verdad del caso, sin desmisericordiar a todo hijo de vecino sediento de Fe? ¿Sin escaparle el bulto al dogma y a la enseñanza?.

¿No tengo un lugar en el blog personal con 30 lectores para investigar lo que es mejor? ¿Dónde está el camino de santidad en todo esto? ¿Cuál es la virtud que tengo que cultivar? ¿Tengo un espacio personal donde despedazar la subsidiariedad y hacerla mía?

Cuando propuse la hipótesis de los homosexuales llevando a su hijo adoptado a catecismo, B me fustigó con una mirada y me devolvió una sentencia de sentido común inevitable: “Pero olvídate que una pareja de homosexuales lleve a su hijo a catequesis, es absurdo”.

Sigamos con el resto de la historia

Cuando escribí el título original de “De como el único núcleo de resistencia tradi al Papa Francisco está en Argentina ¿Será así?” todo parecía indicar que si, que la unanimidad era total fuera de los recalcitrantes locales. El tiempo va haciendo su trabajo y vemos aparecer núcleos de resistencia tradi aquí y allá fuera de Argentina.

Mark Shea se dedica a fustigarlos con miradas reprobadoras.

Se siente raro –este movimiento contra Franciscus- de alguna manera se apoya en el argumento ese de: “Eh¡, nosotros los tradi también somos la periferia” que surge de aquello de los restauracionistas que Francisco se encargó de eliminar del mapa apenas llegado al trono.

El detalle de estos meses es que la red de recalcitrantes se va extendiendo, a la vez que observo como las aguas más calmas de estos últimos meses lograron fijar las expectativas de unos y otros. Los restauracionistas venían envalentonados por el período Benedicto XVI, habían alimentado esperanzas de que la hermenéutica de la continuidad fuera la ecuación salvadora. Franciscus se encargó de cortar de cuajo esas ilusiones.

Hay como un acuerdo de pares en eso de no molestar o tocar la periferia del otro, de última solo se trata de esperar el próximo Papa y rezar por cumplir la voluntad del Padre siguiendo la propia vocación.


Yo les recomendaría seguir ese consejo, parece que no hay viento de cola para el restauracionismo en estos tiempos. Es un buen momento para entender los nuevos aires y decidir si es solo una banderita más para agitar o un camino real de santidad. Que al final es donde deberían de terminar todas estas cosas.

9 comentarios:

  1. Me animo a decir y con conocimiento de causa, que lo dicho por B no es "puro sentido comun".

    Antaño, se podria haber pensado lo mismo de hijos de padres divorciados (que por ejemplo no eran aceptados en escuelas catolicas). Hoy ya casi ni se plantearia que un hijo de padres divorciados pueda no acercarse a catequesis. Esta lleno de ellos.

    Lo mismo ocurrirá, mas pronto que tarde, con los hijos adoptados de homosexuales. Aunque cueste creer a algunos, esta lleno de homosexuales católicos.

    Creo que, de mantenerte aferrado a un concepto asi, la realidad (una vez mas) te dará una bofetada...

    Saludos cordiales

    Anonimo A

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    Respuestas
    1. sin ir más lejos

      http://www.lanacion.com.ar/1675845-el-arzobispado-de-cordoba-autorizo-el-bautismo-de-una-nena-con-dos-mamas

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    2. ¡Es verdad! Ahora van a tener que llevar a Umma Azul (Tiene nombre de shampoo) a catecismo. Si pidieron el bautismo van a tener que cumplir con ese compromiso que asumieron.

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  2. Bueno, bienvenidas las bofetadas, que para algo sirven.

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  3. Por supuesto. Pero también sirven para aprender y no volver a recibirlas por aferrarnos a ver una realidad que no es la realidad...

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  4. "solo se trata de esperar el próximo Papa"
    Hay muchas frases que me resultan confusas, la anterior se lleva la palma.

    Lo del "contexto de la catequesis", tampoco estoy seguro de entenderlo.
    Me da la impresión (pero, repito, está confuso) de que en el fondo seguís agarrado a esa dicotomía: de un lado, los de afuera, los no-muy-católicos a los que hay que "misericordear", lo cual significa que no pueden soportar la verdad dura y pura, hay que hablarles con delicadeza y algo de vaguedad para que no se escandalicen; del otro lado, nosotros, los católicos hard, a los que se nos puede -y debe- hablar con "la verdad"... porque de hecho ya la conocemos, y la verdad nunca puede provocarnos perplejidad o dolor o escándalo, sólo puede arrancarnos aplausos.
    Parece que das por buena la objeción que yo tiré (solo en modo objeción) a Abel en el ejemplo aquel: la suposición "partimos de que ya nosotros ya sabemos la verdad, sabemos -por ej- 'Dios no quiere que los homosexuales se casen' ; y sólo después de esa presunta certeza viene el resto, la estrategia pastoral, qué y cómo diremos en un contexto catequético".
    Bueno, conste por las dudas que yo no doy por buena esta suposición.

    No puedo decir que me gustara Bergoglio ni que me alegrara la noticia de su nombramiento. Pero, mientras más leo y veo lo que hay -él, los que aplauden, los que reniegan; y yo- más me parece que era precisamente lo que estábamos necesitando.

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  5. "partimos de que ya nosotros ya sabemos la verdad, sabemos -por ej- 'Dios no quiere que los homosexuales se casen"

    No, no estamos seguros y tenemos un blog para ir investigando o conociendo, eso es lo que pido en mis preguntas de más arriba. ¿No tengo un lugar en el blog personal con 30 lectores para investigar lo que es mejor?

    Por que no estoy de acuerdo con la catequista que le canta las 40 al hijo de separados en nueva unión y tampoco estoy tanto con Abel de no decir nada, o no tener en la cabeza que en algún momento vas a tener que catequizar acerca del matrimonio.

    Pero esto lo estoy escribiendo semanas después de leer lo de Abel, debería repasarlo.

    En cuanto a "solo se trata..." es una sensación que tengo por las noticias que leo. Como que los tradi están dejando pasar el tiempo.

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    Respuestas
    1. ¿Tenés 30 lectores, en un blog en 2013? Guau, grosso :-)
      Igual, dudo que un blog pueda servir para eso.

      Lo de "solo se trata..." no me quedaba claro si lo decías vos o lo ponías en boca de otros (otros tradis? :-) )
      Que están "dejando pasar el tiempo"... eso lo creo, pero en otro sentido, y hace unas décadas o siglos. Vivir de rentas.

      Creo que el nudo de la cuestión (nuestra, digo; de los católicos de tendencias y/o formación tradi), que motiva esa "resistencia" y ese disgusto ante el magisterio "informal" es ... lo que vengo diciendo: el convencimiento de que ya tenemos las cosas claras, y que el papa debería tenerlas tanto como nosotros, y decirlas al mundo para que el mundo escuche.
      Este convencimiento niega de plano otra posibilidad: que (en temas morales, sobre todo; puesto que por aquí pasan los problemas) la Iglesia "sepa" menos de lo que imaginamos, y que ella, y nosotros, tengamos que ir aprendiendo en esas materias, y que ese aprendizaje sea trabajoso, penoso, falible, y que en buena medida solidario con ese "mundo moderno" que sería más cómodo execrar (al modo del p. Saenz).

      Decís, por ejemplo: "no estoy de acuerdo con la catequista que le canta las 40 al hijo de separados en nueva unión". Ahora bien, ese no-estar-de-acuerdo tuyo (digo yo, no sé), suponiendo que sea un estar-en-la-verdad (y no mera cuestión de modales), es algo que aprendiste (aprendimos) en estos años. Nuestros abuelos católicos (digamos) habría estado de acuerdo con la catequista; incluso te habrían reprochado que digas "separados en nueva unión" cuando deberías haber dicho (para "estar en la verdad", para no andar con eufemismos) "adúlteros" o "pecadores que viven en concubinato". ¿Debemos lamentarlo? ¿No te parece que, como parte de una sociedad, los católicos vamos aprendiendo -o intentando aprender- ciertas cosas? ¿Es sólo un cambio de lenguage? ¿Es un progreso, en algún sentido? Es sólo un ejemplo.
      Son preguntas que el tradicionalismo no gusta de hacerse, porque eso no alimenta ese sentimiento de autosuficiencia, de desdén por el mundo, que les es tan necesario.

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  6. Que bueno para un no-tradi, leer un tradi que piense asi las cosas.
    Ejemplificador y esperanzador.
    Felicitaciones Hernan.

    Anonimo A

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