16 de diciembre de 2013

Leí completa la revista Empresa 211

A pesar de lo que piensa anónimo, que se declara con poder suficiente para ordenar mis lecturas –que es como entrar a mi habitación y mezclar los libros en la mesa de luz, ¡un ultraje!- yo mantengo firme este esfuerzo de leer cada número de la revista Empresa de una manera obcecada y tozuda; inclusive por sobre cosas más motivadoras e interesantes. Puede ser una manía, pero es una manía que van a tener que soportar cuando navegan este blog, junto a los dibujos y otras cosas pueriles.

En fin, a los bifes.
Empecé a leer primero la editorial y busqué el objetivo de tantas preocupaciones y esfuerzos. Se encuentra en uno de los últimos párrafos con el fin de “incorporación a la liga de los países ganadores, los innovadores y modernamente desarrollados”. ¿es ese el objetivo de todo? No me gusta.

Estuvo bien el resumen que hizo Ernesto Castagnet del www.encuentroanualacde.com.ar porque te permite hacer una selección y elegir lo notable para explorarlo en profundidad. Yo fui impactado por el cierre del Encuentro donde Mons. Taussig dijo “una fe que no se hace empleo no es verdadera fe” y además navegando las breves palabras del rector de la UCA me encontré con que el mismo Papa Francisco hizo su aporte.

Verán que no cité las notas de Ghidini y Gonzalez Fraga, etc., lo hice específicamente porque no me gustaron. La que si me gustó y es cortita –prueben leerla- es la de “La importancia de evaluar las políticas públicas…” de Sebastian Galiani que vista la kirchnería actual, difícilmente vayamos a aplicar en esta tierra.

También recorrí “Dos modelos de país en pugna” que atesoro por el título del libro de Stéfano Zamagni: “Economía civil. Eficiencia, Equidad, Felicidad Pública”, gracias al autor F Brom que abre una ventana por donde explorar más.

No pude con la nota de Llach que me parece que tiene mal los datos de cantidades y directamente habría que saltar a la Roger Kerr que de por si sola –y si entendemos el uso de “we” como un latiguillo dialéctico anglosajón- permite disfrutar una nota muy buena y corona la revista toda.

La revista cierra con un breve excursus del Papa hablando de repensar la solidaridad. Y me la reservo para repensarla y analizarla post aparte, porque tiene muchos de los condimentos francisquistas.

¡Al repensador repensado!

9 comentarios:

  1. Economista acidulante12/16/2013 09:27:00 p.m.

    La línea económica de la revista es liberal. Una constante de todo medio empresario católico.

    Economía con rostro humano viene a ser algo así como una mezcla de eficiencia, empleo, reducción del gasto público / menos impuestos y libertad económica. Todo sazonado con abundante RSE y frases de autores piadosos.

    Lindo, sí. ¿Suficiente?

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  2. Economista muy acidulado12/16/2013 09:30:00 p.m.

    Tan insatisfactorio que regularmente deben cederle el lugar, ante el repudio social más o menos general, a la izquierda destructora.

    Debe ser miopía de la gente

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  3. Economista que perfora úlcera12/16/2013 09:35:00 p.m.

    Y ya que estamos.

    El programa de la izquierda es el reflejo especular de aquel: más presión fiscal, menos libertad, caída de la eficiencia, etc.

    Todo sazonado por frases igualmente bellas que las que usan sus adversarios liberales.

    Un programa que a la gente le suena bien pero que irremediablemente termina por ser rechazado por su fracaso rotundo.

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  4. Bueno, puede ser, es la tantaciòn en la cual tienden a caer iniciativas como ACDE y en particular la editorial de este número -¡Nada menos!-.

    Yo de todos modos sigo leyendo con un ojo sobre la DSIC y trato de rescatar las notas realmente buenas como la de Roger Kerr.

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  5. Verme en el primer renglón de su nuevo post hace sentir que mi comentario anterior no pasó desapercibido y, en algo, lo tocó. Enhorabuena.

    Coincido plenamente con Economista*. Muchos sectores del catolicismo adhieren pensamientos liberales y no se detienen en los furibundos ataques que el capitalismo ha recibido por parte de la Iglesia en numerosos documentos, de varios papas, etc.

    Querer hacer coincidir el evangelio con el libre mercado es un buen intento burgués, pero si uno es fiel a las enseñanzas de la iglesia, el capitalismo y el liberalismo tiene las mismas criticas que el comunismo (que tanto le gusta criticar en este blog).

    Piénselo. Y ojala me vuelva a citar. Me hace sentir importante :)

    No me llame Anonimo. Me siento masificado. Puede decirme "El justiciero".

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  6. Ok, el Justiciero, bienvenido alguien que viene a impartir justicia.
    No soy letrado, pero el liberalismo y el capitalismo son distintos y a la vez parecidos al materialismo del comunismo ¿No?.

    Lo que intente ACDE y mucho de lo que hay en esta revista no es "hacer coincidir el evangelio con el libre mercado", por lo menos no lo encontré yo. Hay una tendencia a traer la DSIC en pequeñas cuotas para empresarios y me ayuda en mi diario trabajar, es algo menos ambicioso y la valoro por eso.

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  7. A lo que voy, estimado XAVMP, es que tanto el liberalismo economico, o su implementacion capitalista, como el comunismo, son de misma forma incompatibles con la DSIC.

    La DISC es firme, clara y concreta, y a veces en ciertos ambientes catolicos empresariales se habla mucho de la DISC pero se la practica poco y, peor aun, se ocultan ciertas criticas a la absolutizacion de la propiedad privada, el salario digno, etc.

    No digo que sea su caso, mas viniendo de la escuela de su abuelo, pero no compre todo lo que le vendan...

    Saludos!
    El Justiciero

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  8. "A lo que voy, estimado XAVMP, es que tanto el liberalismo economico, o su implementacion capitalista, como el comunismo, son de misma forma incompatibles con la DSIC"

    Definitivamente

    "No digo que sea su caso, mas viniendo de la escuela de su abuelo, pero no compre todo lo que le vendan..."

    Creo estar anestesiado -genéticamente podemos decir-, muchas de las notas de la revista pasan rápidamente y son descartadas sin piedad.

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  9. Economista no muy amigo de Greenpeace12/19/2013 11:12:00 p.m.

    Para mí no es tan fácil. Al trabajar en economía aplicada hay ciertas causas comunes. Hay que saber discriminar.

    En el plano práctico hay coincidencias, por ejemplo que la propiedad privada es legítima y de derecho natural (aunque no es un absoluto, como sí piensan los liberales). Igual para la libertad, etc.

    Por el contrario, en el plano de los fundamentos aparecen las contradicciones insalvables.

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