14 de enero de 2014

100 días del Papa Francisco - ¿Hay progresaurios agrupados después del Papa Francisco?

Encaro con esta la última nota terminar el listado de 10 artículos que me propuse en su momento con aquel largo opúsculo de 100 días del Papa Francisco. Era una licencia dentro de la visión de llamarme al silencio y rezar, pero tengo la lengua larga y no pude contenerme, surgieron unas 10 notas junto a varios artículo para una encíclica y una exhortación apostólica. Se me fue de las manos, el blog está todo Papa Francisco.

Firmemente hoy encaro este último comentario y pretendo terminar de leer la exhortación y pasar luego al documento de Aparecida para luego dejar esta fiebre francisquista.

En fin, a lo nuestro del progresismo agrupado.

Una de las cosas que esperábamos después de la elección de Bergoglio era que el ala progresista de la Iglesia se transformara en una fuerza poderosa liderada por él mismo y con una identidad clara. De la misma manera que había hecho de Buenos Aires un lugar para los suyos y que nuestras mentes obtusas lo habían etiquetado como tal – como progresista -, esperábamos que la Iglesia pasaría por el mismo proceso.

Francisco resultó ser un fino estratega político y ahora -meses después de la elección- no se puede hablar de una deriva progresista en la Iglesia, la realidad es mucho más compleja que esta versión de Star Wars que tenemos en la cabeza (bien contra el mal en su versión tonta). En mi imaginación melifluente me había imaginado un progresismo triunfante, ¡Que ignaro!

Como mínimo se puede decir que todo sigue en su lugar y los progresaurios no perdieron razón de oposición a Roma, lo único que tienen hoy es la delicadeza de empezar sus artículos con alabanzas a Francisco. Esto puede durar por unos años siempre que la prensa siga vendiendo al Papa en cada portada, pero no quita que en el fondo todavía tienen camino para recorrer para hacer de la Iglesia lo que ellos consideran mejor.

Sea lo que sea eso.
Sea que tengan identidad propia como lobby, que no creo. 
¿Satanás es progre?.
¿Un progresista es lo mismo que un progresaurio?
¿Qué es un progresista? ¿Un modernista?

La verdad de la milanesa está en cuestiones como la designación de obispos y cardenales. Si bien son realidades que en la historia de la Salvación poca incidencia tienen, - salvo que alguno de los designados se transforme en santo o mártir-, si un obispo está comprometido con un lobby declarado, es grande el daño que puede realizar para su iglesia y para la Iglesia.

Y ahí no hablamos de etiquetas como progre o tradi, sino de compromisos adquiridos para con promotores, ayudas y maestros en una carrera eclesiástica en ascenso. La  lepra que denunció hace poco el propio Papa Francisco y donde ahí aparecen los “mios” y los “tuyos” y la acepción de personas que Cristo nos encomendó no realizar. Ahí es donde lo tenemos difícil y fácil a la vez, es fácil identificar a sus gustos porque todos los candidatos tienen prontuario, y muy difícil saber si van a ser santos o no.

¡Dios ayude al papa Francisco a elegir obispos y cardenales santos como San Carlos Borromeo que ilustra esta nota!.


Y con esta petición termino la serie de notas de los 100 días del Papa Francisco, que ya dejaron de ser 100 hace rato.

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