4 de septiembre de 2014

Primera semana en Maringá

A lo mejor el mensaje anterior era muy críptico, la verdad es que esa fue una semana de noticias fuertes. Ahora más sosegado y cerrando la primera semana en Brasil me dedico para contarles como es que estoy cambiando de país, de idioma, y de vida casi sin avisar.

Por lo menos en el blog.

Porque en el resto del mundo donde nos movemos estamos totalmente revolucionados. Hace unos meses ya que veníamos trabajando en medio de evaluaciones, tironeos políticos e incertidumbre. De nuestra parte -nuevamente- dejamos todo en manos de Dios y trabajamos con el sencillo "Si Él nos quiere ahi, entonces va a hacer lo necesario por llevarnos". Por lo que veo hasta ahora se está empeñando especialmente.

No puedo decir en vos alta que no me cuesta dejar Sunchales y volar tan lejos de Argentina. Nos vamos a mudar en enero a Maringá pero yo arranco antes en hotel en el mes de octubre. Es el tipo de cambios de vida donde uno se entrega y camina preguntándose "¿Estaré haciendo bien?".

El desafío laboral profesional es grande y con 41 años viene en el momento justo, voy a hacerme cargo de una gerencia de Operaciones y Tecnología. Una gerencia de este tipo tiene miles de desafíos y se come el presupuesto de la empresa, en este caso particular hay que desarrollarla de 0 y en una coyuntura muy complicada a nivel problemas de Sistemas.

En los meses que viene el tiempo se me va a ir de las manos como un collar de perlas roto y voy a tener que poner mi mejor cabeza para enderezar las cosas. Mientras tanto la familia va a hacer un esfuerzo extra para sobrevivir casi sin padre y aprendiendo un idioma nuevo (los extraño mucho).

Lo que pude ver hasta ahora del centro de la ciudad es que todo es muy moderno e impecable, las calles son amplias y limpias, la fea catedral cucuruchiforme (Vean lo que es un cucurucho en alguna enciclopedia, si desconocen) está rodeada de parques muy mantenidos y edificios en construcción.


Estos días de dieta restaurante pude comer carne en distintas formas y no estuvo tan mal, comí también pescado y lo regamos con jugos de frutas, creo que en base a esa dieta se puede sobrevivir. No vamos a extrañar tanto la comida.

Ahora me oriento fuerte a armar una agenda productiva y que cubra todas las ansiedades que me rodean, primero las de casa, después las de Brasil y también las de las áreas que dejo. Un trabajo titánico, doy gracias a Dios que B me acompaña en esta locura y me tiene una paciencia grande, se ve que de alguna manera -con los años- vamos armando un equipo que funciona.


6 comentarios:

  1. Bien sobrino! Me alegro mucho por ustedes y seguramente todo va a salir muy bien. Animo! un fuerte abrazo y seguramente encontraré la ocasión de ir a visitarlos.

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  2. Admiro vuestra valentía y os deseo grandes bienes. Me acordaré de rezar por vosotros.

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  3. Seguro que este cambio será para bien. Contas con la oración de quienes te leemos.

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  4. ¡Les deseo muchas felicidades y que todo salga muy bien! Me sumo a las oraciones de ARP y sr. rs222

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  5. Gracias a todos, hace falta el ánimo que envían.

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  6. Me encantó lo que ponés del equipo con B. Y cuando los chicos crezcan más se irá agrandando ¿no?
    Cuando puedas, ponenos una foto de la catedral -así que es cabeza de diócesis- cucuruchiforme. Me intriga.
    ¡Que sigas regio! ¡Y también ánimo para los que están en Sunchales! Se vé que el apoyo logístico de oraciones no falta. Saben de las mías.

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