6 de marzo de 2016

No gastó sus monedas en un parripollo, fue en una vida inmoral

Hay algo en el Evangelio de hoy, la parábola del Hijo Pródigo:
Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. http://hjg.com.ar/ssee/49_lc/c015.html#v13
Y mientras el Padre Diego nos aleccionaba acerca de la Reconciliación que San Pablo pide com tanta insistencia en la segunda lectura, yo me esclarecia acerca del hecho que el  consabido hijo no parte a tierras lejanas a abrir um parripollo y triunfar en los negócios. Lo que hace es malgastar la herencia en uma vida inmoral (habría que ver las distintas traducciones de las últimas palabras).

Esto es importante, forma parte del corazón de la parábola. No hay manera de escapar al llamado de la conciencia, leer esta parábola no es para cobardes o para aquellos que tenemos la costumbre de leer el Evangelio tapando nuestros vícios y acallando nuestra voz interior.

Solo queria comentar eso.


1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...