¿Qué es la verdad objetiva? Mareas mentales y peras con chimichurri

En gran confusión me hizo caer el artículo Verdad subjetiva , lo imprimo para leerlo con detenimiento y hacerlo parte de mi reflexión cuaresmal. ¿Cómo andan con la Cuaresma?

Para resumirlo, digamos que Hernán hace foco en una expresión del párrafo de Dorothy Day: “Esta pasión por lo objetivo transfiere el criterio de lo real, desde la referencia subjetiva (la persona) al referente-objeto, el “datum”.”

Como lo entendí yo, deberíamos distinguir lo real de la verdad objetiva, porque la verdad no se puede objetivizar, toda vez que siempre está sujeta al sujeto. La “verdad objetiva” de la cual tanto nos gusta hablar en los ámbitos tradis o conservadores, junto con cosas como la “dictadura del relativismo”, “lo natural y lo antinatural”, la “verdad”, hasta la “tradición” y “la moral”; están teñidos de esta miopía y tienen un fuerte olor a conformismo.

A lo mejor es más fácil de entender en eso de que “El hecho de que ayer llovió, o de que nació Sarmiento hace 150 años, para Kierkegor no es la Verdad; son hechos; pertenecen a lo Efímero: al Momento y no al Instante. La verdad son los hechos morales o religiosos, las verdades vitales, las verdades salvíficas. Estas verdades no se arrojan a la Muchedumbre, se entregan al Individuo…” de Castellani.

A mí me puso en revolución porque en este blog siempre trabajamos para encontrar la Verdad, y pertenecen a la Verdad cuestiones que están más allá del Don de la Fe y el encuentro personal con Cristo. Intentamos descubrirla –contra el consejo de Kierkegord- en epifenómenos históricos o en el debate político y fuimos miopes en no entender la raíz más profunda de la incredulidad de Rome en aquel comentario de ¿Qué es la verdad? .

Al día de hoy sigo cavilando y para contrarrestar me enfoco en los sacramentos, sacramentos que son reales y que son marcas de la Verdad en lo efímero. Pero todavía no me cierra el asunto, me parece que estoy mezclando peras con chimichurri.

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