Mi opinión de Desobediencia Civil

Leí con sumo interés aquello de Desobediencia Civil, en particular porque me parece que -por lo menos en el tema impuestos y leyes injustas- tiene la clave de la resistencia que tenemos que ejercer ante el Estado.


También lo vi desde el punto de vista de las críticas que Thoreau hace a la obligación de mantener al
clérigo y a otras asociaciones de las cuales nunca pidió ser parte. Yo sostengo que que hoy, esas viejas asociaciones que conoció el autor, tienen nueva figura en las cuestiones de género, los refugiados o las economías regionales, la educación nacional. inclusive los pueblos originarios, los partidos políticos o las acciones de ecología con nombre apellido y financiación.Por citar algunos de los más queridos.

Y algo que no me podía despegar la mirada es en que Enrique David reinterpreta la desobediencia como el arma para hacer del Estado un sistema justo, algo que es imposible de entender sin Mateo 22:21
Y Jesús les dijo: "(Cuya es esta figura e inscripción?" Dícenle: "del César". Entonces les dijo: "pues pagad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios". Y cuando esto oyeron, se maravillaron, y dejándole, se retiraron. (vv. 15-22)
Si. La desobediencia civil y la obediencia a la conciencia son ideas bien cristianas; y en eso deberíamos pensar los católicos cuando hablamos de modo grandilocuente de la DSIC, de las elecciones y candidatos, o del valor espiritual y casi mágico de la Democracia.Y en modo más general cuando queremos conseguir "un mundo mejor"

De esta lectura también me parecio importante el poder de cambio que tiene sobre toda la sociedad,  uno solo valiente, castigado injustamente. También su visión de la función represora del Estado y la necesidad de que el Estado reconozca al individuo como un poder más alto, que al final es toda la idea de la Dignidad del Hombre de la DSIC.

Muy lindo, muy recomendable.

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