¿Puede un presidente bloquear a sus ciudadanos en redes sociales? - Si puede

Muy enojado está EDans con Trump, no lo quiere ni en su papel higiénico. A tono de ese encono, produjo hoy el artículo ¿Puede un presidente bloquear a sus ciudadanos en redes sociales?.

La  pieza introduce el tema, da una serie de distinciones correctas y deja abierta la pregunta en el párrafo final, que me permito traerles como referencia.
¿Qué puede hacer un presidente, entonces, con cuentas que utilicen Twitter, Facebook u otras redes en las que participe para atacar su gestión, que posiblemente lo hagan de manera constante, y que, de hecho, aprovechen la propia cuenta presidencial para obtener una repercusión mayor para sus comentarios? ¿Es el diálogo político un entorno en el que debe prevalecer el “vale todo” siempre que estrictamente no vulnere la ley? Estamos hablando de algo que comienza a ser habitual en todos los países: el uso de Twitter como herramienta de interacción política, las reglas que deben gobernar esa interacción, lo que debe o no estar permitido en el juego político, y las relaciones entre los ciudadanos, ahora dotados de mecanismos para expresar su opinión de manera directa, y aquellos elegidos para gobernarles. Unas reglas que se han ido desarrollando a medida que se popularizaban estas herramientas, que nadie se ha preocupado por el momento de regular de manera estricta más allá de la casuística, y que posiblemente vayan precisando de una cierta definición. O cuando menos, de una discusión formada e informada.
El problema de la nota es que Enrique eleva el "diálogo político" a una categoría ontológica con identidad propia y que necesita regularse para preservar la pureza de la política. Eso para mi está mal, desde el principio está mal; representa el sueño de muchos de concebir el gobierno o la misma política como una ciencia basada en la comunicación y sus regulaciones, donde no se puede disentir ni salir de un ápice.

Regular el diálogo político, sea en la red, en la prensa o en los actos de gobierno implica que haya un regulador de lo políticamente correcto y que sea institucionalizado. Hoy vemos funcionando esa maquinaria cuando hablamos de violencia de género, de identidad sexual, de democracia o de ecología; no hay modo de pensar ni expresarse distinto.


http://cnnespanol.cnn.com/2017/01/02/que-cuenta-de-twitter-usara-donald-trump-cuando-asuma-la-presidencia/


De modo que -a mi buen entender- Donald debe comunicar según su propio criterio, mismo que sus actos sean de interés público. Además lo puede hacer como quiera, con un GIF contra CNN, bloqueando un detractor, con un boletín oficial, o enviando una carta por pony express. Lo que estaría mal sería que un juez se atribuya a si mismo el deber de regular ese diálogo político, obligando al presidente a hablar de un modo x en un asunto y mediante z medios.

Disclaimer: Mi cuenta de twitter no fue bloqueada por Donald J. Trump

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