"no sabe que el Amén de mi obediencia..."
Siguiendo con un montón de lecturas pendientes de Ens, me encuentro con esto, vean. Por la estrella advertido, de las tierras del cántico, mis pagos, con oro, incienso y mirra he concurrido, yo, el último retoño de tus Magos, para glorificar la epifanía de la hostia que ofreces cada día, pues naces y te ofreces de nuevo cada día que amaneces. Imposible evadir tu influjo santo, tuyo es el numen que sumiso invisto, tú arrebatas mi canto, y él vuela a ti, oh Sol, vuela a ti, Cristo. Si alguien piensa que yo tan sólo veo en las cosas las cosas en que creo, para poblar de imágenes mi culto, no sabe que el Amén de mi obediencia es la única ciencia que me permite penetrar lo oculto. He recorrido el mundo, enamorado, he perseguido el sol y las estrellas, he escuchado lo que hablan entre ellas, y su unánime voz me ha confortado: “Canta, oh cantor –me dicen–, no te apartes de tu empeño vidente, y cuando el alboroto de la gente te grite ¡aquí está Cristo! ¡allí está ...