Nuestro verdadero enemigo es...
No recuerdo donde leí esto de Dios y el demonio estos días. El fin de semana en Ataliva fue intenso con visitas que nos trajeron esta foto llena de personas notables de los años 80.
Vamos a mantener la privacidad de tan maravillosa visita y la dejamos en un halo de misterio, pero igual les comparto la foto.
Vamos a mantener la privacidad de tan maravillosa visita y la dejamos en un halo de misterio, pero igual les comparto la foto.
En fin, lo de Dios y el demonio es más o menos así: el enemigo de Dios no es el demonio, el demonio no tiene con que ser enemigo de Dios, es imposible. Realmente el demonio es nuestro enemigo, porque brega, actúa e interviene para que perdamos nuestra alma. Esta realidad me tiene meditando desde hace unos días.
¿El remedio contra tan temible amenaza? Seguir las instrucciones de Erschallet, ihr Lieder – Bach y gritar a tutiplen:
Heiligste Dreieinigkeit,
großer Gott der Ehren,
komm doch in der Gnadenzeit
bei uns einzukehren,...

