Sedevacantistas para armar un papa a su medida
Me causó mucha gracia lo de Abel Della Costa, finalmente somos todos sedvacantistas, ese horrible epíteto del que solemos ser oriflamados los católicos tradicionales y que ejercen los progresistas sin inmutarse cuando no les gusta la Tradición.
Aprovechemos que somos todos sedevacantes para hacer un ejercicio diferente; en lugar de tirar una quiniela y arriesgar quién de los papabile va a ser el elegido, armemos un papa a nuestra medida. Un papa como nos gustaría tener, un papa aspirina a la medida de nuestros caprichos.
Estos son los únicos momentos donde podemos hacerlo, luego de la elección pasamos a oración pro sumo pontífice y poco más.
Puesto a armar mi papa aspirina el que yo quiero es un papa mártir, santo, acelerador de los tiempos de Cristo, silencioso, confirmador de sus fieles en la fe y profundamente piadoso, en particular para con la liturgia.
Me parece importante que sea silencioso, nos hacen falta menos documentos, menos sínodos y reuniones, menos viajes y alocuciones, menos entrevistas, queremos un papa monje.
Que haga pocas canonizaciones también y que unifique la liturgia como pedíamos en Una nueva síntesis litúrgica... | XavMP
Pero lo más importante es que sea santo y acelere los tiempos de Cristo. ¡Ven Señor Jesús!