¿Ad quid venisti?
Sigo leyendo de a esfuerzos de voluntad, no soy bueno para la lectura espiritual, el libro de la Montée au Calvaire . Lectura obligada para la Cuaresma, pero que esta vez alargo un poco más y tengo firme intención de leer en serio hasta el final robándole unos minutos a la noche cada día. Me traigo tres cosas para desarrollar más tarde: la primera es la caída de Cristo en el Huerto de los Olivos. Es una vieja tradición perdida que dice que los soldados temerosos de un reagrupamiento de los apóstoles y vivamente impresionados por el milagro obrado por Jesús en la oreja de uno de sus colegas echaron pies en polvorosa arrastrando al Cordero a la carrera, carrera que se vio interrumpida por una violenta caída que marcó una de las rodillas de Jesús. Primera caída de las cuatro de la Pasión. El segundo tip notable es el Ángel consolando a Cristo durante la Oración en el Huerto. Ese ángel consolador que bajo distintas formas todos vamos a tener en nuestro lecho de muerte. Los más felices l...