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100 días del Papa Francisco - Cuidado con la catequesis informal, un poco más


En la entrada original había meditado yo eso de que "la prudencia va a ir ganando sobre el impulso", creo que al final nunca lo escribí. Pensaba que Papa Francisco, después de un arranque informal, iba a encauzar su magisterio coloquial con una cuota de prudencia.

Hasta ahora ese momento no llegó ¿No?

Leí las tres entrevistas más sonadas del Papa Francisco en los últimos tiempos: la del avión volviendo de Brasil, la de los jesuitas y la última de Scalfari. En esta última leí una versión con los textos mal traducidos pero con las aclaraciones en la mano.

De esas tres lecturas me puse en la cabeza entender que lo importante es donde las palabras de Francisco pueden estar -a mi criterio y conciencia- vulnerando la Verdad.

En ese tono me encontré con el artículo de Sandro Magister quien viene lanzado a velocidades vertiginosas en una curva descendiente. Yo tengo el beneficio de haber sido fuertemente escéptico al primer minuto del habemus papam, pero no me enorgullezco para nada. Llama la atención el desencanto de Magister para con Francisco.

Por mi parte estoy perplejo sacudiendome entre voces de todos los colores. El esfuerzo está en distinguir  entre las palabras de Papa Francisco (que muchas veces no entiendo) y lo que tienen de nuevo y positivo, entre los que están maravillados porque dicen que todo lo hace bien y por último entre las palabras críticas que aparecen con mucha fuerza y argumentos.

Mi única conclusión es que no se puede estar totalmente de acuerdo con lo que dice el Papa, no termino de entender el acercamiento a Scalfari con toda la intención de no hacer de el un converso. Bajarse de la Buena Nueva de un modo consciente es algo muy sensible. Recuerdo en este momento la lectura de Ut Unum Sint y Caritas in Veritate.
Por tanto, defender la verdad, proponerla con humildad y convicción y testimoniarla en la vida son formas exigentes e insustituibles de caridad. Ésta «goza con la verdad» (1 Co 13,6).
Con lo cual termino esta entrada sin ninguna certeza, pero con la firme intención de seguir al Papa en lo que aparece escrito y puede analizarse con tiempo y paciencia.

¿Como lo ven ustedes?

100 días del Papa Francisco - Lo importante de la visita del CLAR y "meter la pata"

A pesar del aluvión de noticias de estos días de JMJ, sigo avanzando en revisar los puntos de mi lista original que a esta altura ya está totalmente desvirtuada. Igual vamos a analizar esta noticia de la entrevista con el CLAR con dos puntos de vista diferentes y algunos matices.

Creo que vale la pena.

El primer punto de vista que vimos antes es el de la prudencia al hablar, no vi o leí aún las declaraciones en el viaje de vuelta a Roma desde la JMJ, pero parece que el Papa Francisco va a hacer su camino y definir con ello una manera de comunicar más ordenada.

Vean sino el trabajo excelente que pudo hacer @madelmo en cambiaelmundo, sin duda es un avance.

El segundo punto de vista es el contenido propio del mensaje, que los mismos participantes se encargaron de desmentir, pero que todos sabemos son ciertamente del Papa Francisco.
Es claro que sobre esta base no se pueden atribuir al Santo Padre, con seguridad, las expresiones singulares contenidas en el texto, sino solo su sentido general.
Veamos el texto original que encontré con cierta dificultad en periodistadigital.com

Llama la atención en los primeros párrafos la necesidad de dejarlo todo en manos de Dios, es sin duda alguna una conversación entre pares que habla del peso de la carga, al igual que con Benedicto XVI cuando hablaba del cansancio.

"El aborto es malo, pero es que eso está claro." dice después y pecando de presuntuoso me pregunto si no es igual de importante saber lo que está mal para luego ir a las causas. El Papa Francisco nos pide que con espíritu cristiano nos acerquemos al hermano que sufre las consecuencias del aborto sin preguntarnos tanto donde está el porqué de las cosas.

Me cuesta mucho pensar así. Tengo que aprender y enmendar.

Luego el texto salta a algo que es un palo para mi canasta: el párrafo acerca de los grupos restauracionistas marcados como de antes de 1940, de cosas que no van y que solo cuentan rosarios.

¡Es la bomba! ¡Pobres fulanos que mandaron los 3525 rosarios como regalo! Detrás de cada uno de esos 3525 hay ahora un corazón dolido (o restauracionista, cuando menos). Me supera la noticia y no puedo creer que como dice el Papa eso ya no es de hoy, no funciona más.

Tampoco se si es tan terrible ofrecer un ramillete espiritual, yo rezo poco y bien me vendría el ejercicio. Tomando la declaración de un modo trágico y algo absurdo me estaría vetada la utilidad de rezar por las intenciones del Santo Padre.

¿Soy el único que ve esto?

Creo que en Wanderer,  al pié de un artículo lapidario, en algún comentario de los parroquianos se mencionaba que los emisarios de los 3525 rosarios eran de una orden de religiosos de Argentina. Vaya Dios a saber, yo tengo muy metido lo de hermenéutica de la continuidad de Benedicto XVI y lo anterior a 1940 me resulta perimido en algunas cosas pero muy importante en otras.

Eso me pasa por ser conservador. ¿Seré yo también restauracionista? Lo bueno es que somos yo y mi conciencia, no somos un grupos. Es más fácil de arreglar.

Luego de hablar de los restauracionistas el Papa Francisco habló en contra de los gnósticos y de que los pobres son el Evangelio, también del lobby gay que el Padre Lombardi había desmentido unas semanas antes y de la reforma de la Curia. Luego de sus defectos de orden, de Aparecida y de las órdenes religiosas moribundas.

Como cierre quería marcarles dos cosas que son matices y que para mi resumen una manera de pensar del Papa que hay que tener muy en cuenta. Para mal y para bien, para la mayor Gloria de Dios. Se trata de las recomendaciones del principio cuando dice:
Se van a equivocar, van a meter la pata, ¡eso pasa! Quizá hasta les va a llegar una carta de la Congregación para la Doctrina (de la Fe) diciendo que dijeron tal o cual cosa... Pero no se preocupen. Expliquen lo que tengan que explicar, pero sigan adelante...
Esto es cuando menos peculiar, ¿debería hacer el papa una recomendación de este tipo? No estoy muy seguro. Yo miro a Roma para que me guíe en el camino a la santidad y si fuera un autor reconocido que recibe una Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe sería un golpe duro y un llamado a la conversión. Me da que las próximas cartas de la citada Congregación deberían arrancar  con una mención del tono: "¡¡Está bieeeeen, cualquiera puede equivocarse!!..."

También dice:
 Abran puertas, hagan algo ahí donde la vida clama. Prefiero una Iglesia que se equivoca por hacer algo que una que se enferma por quedarse encerrada ...
En esto le pediría al Papa que nos explique cuando la Iglesia se equivoca, ayudaría a entender sus palabras. Yo por las dudas me voy a leer su otro magisterio informal, el de la entrevista en el avión

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100 días del Papa Francisco - No guiarse exclusivamente por "los gestos" del Papa Francisco, ¿Qué son esos gestos? ¿Cuál es la relevancia que tienen?

En el contexto de mi entrada acerca de los primeros 100 días voy tejiendo los cabos sueltos que había dejado en la citada entrada, seguimos con el tema de los gestos. Decía en el resumen: no guiarse exclusivamente por "los gestos" del Papa Francisco, ¿Qué son esos gestos? ¿Cuál es la relevancia que tienen?

¡Tanto nos hablaron de los gestos! Ya llegaron a categoría de magisterio informal con posibilidades interpretativas múltiples. En el diario La Nación los compilan detalladamente según puedan aparecer o no en la portada por su impacto. Los hay de todos colores y para todos los gustos, pero apuntan siempre a algo que es constitutivo del ser personal del Papa, apuntan a cimentar su fama de sencillez.

Cuando escribí sencillez en el párrafo anterior me preguntaba ¿Por qué no, "humildad"?...  no lo tengo claro. Para dilucidarlo debería sentarme con Pieper y con un bisturí que me permita entender que tiene adentro el corazón del Papa.Pero el hecho es que los "gestos" están ahí y la prensa nos pasa -machaconamente- la cuota diaria. Puede ser una escuela favorecida con un regalo, un llamado a un amigo, una carta al dentista, un salto más sobre el estándar de seguridad que Benedicto XVI aceptaba, un adorno menos en el Vaticano.


¡Son incontables!

¿Benedicto XVI no los tenía? Sin duda que si, pero con Francisco es mucho más fácil vender, sobre todo en Argentina. A mi me gusta pensar que son parte de la persona, me resulta de lo más creíble el cierre de esta entrevista “Estoy en paz”: Francisco donde un viejo conocido de Bergoglio nos intruye:
¿Su incisivo mensaje no corre el riesgo de quedar oscurecido por sus gestos?
Él tiene esos gestos no pensándolos demasiado, simplemente porque es así, porque pertenecen a su personalidad y no la va a cambiar. Es difícil que sus gestos conspiren contra él porque todo el resto mantiene una congruencia. Sus gestos son naturales, no están hechos a la medida.
Pero estos gestos tienen una historia detrás…
Hoy la gente se asombra por estos actos y no los comprende demasiado bien. Para quienes tenemos la gracia de conocerlo hace años no nos sorprendemos. Hace 20 años, cuando lo conocí, comencé a ver sus gestos y también me impactaron muchísimo. No quiero imaginar lo que será para el europeo. La verdadera santidad de Francisco radica en su gran humanidad. Es capaz de llorar con un enfermo, su profunda humanidad y su conocimiento de la humanidad del otro lo hacen realmente un santo.
Es un poco arriesgado con su propuesta de la santidad en vida del Papa, pero es clarividente en reconocer que un estilo de gobierno con esos "gestos" va a tener un doble impacto en una mentalidad no argentina. El primer encuentro con esta realidad es que el otro queda estupefacto o cuando menos sorprendido, mientras que minutos después se abre en la cabeza del sorprendido la necesidad de entender las motivaciones últimas. En el caso de un Papa como autor, esta segunda parte del trabajo es muy relevante.

Sabiendo que los gestos del Papa Francisco surgen de una personalidad y no tienen un plan premeditado uno estaría tentado a dejar de leer las noticias del Papa en La Nación y pasar directamente a temas más jugosos interponiendo un "¡Bof!" escéptico. Pero no hay que olvidar que el registro metódico y su repetición constante está despertando muchos corazones que estaban dormidos.

Eso es lo bueno.

Y como bueno hay que escarbarlo y buscarle la vuelta. Mi propuesta es tomarlo como dato de la realidad, utilizarlo como barómetro de la papolatría franciscana de la portada de los diarios, medir con ellos la atención del Papa para con Argentina (y en oposición con el resto del mundo), entender en que momento el Papa Francisco entra en una etapa más tranquila de su ministerio y categorizarlo en dos tipos distintos:
  1. Gestos que solo surgen de modo espontaneo.
  2. Gestos con mensaje implícito u oculto
Esta división en categorías también tiene que disparar una valoración de las consecuencias de cada gesto, no necesariamente todo sea para bien. Me pregunto a veces si sacar el trono o la muceta es algo trivial y me gustaría charlar con alguien para entender porque van cayendo en la Iglesia, costumbre y formas que tienen cientos de años de vida. Ya se que en eso no se juega la salvación del alma, y que el despojarse de atavismos no tiene nada que ver con la Tradición, pero tampoco hay que dejar de sopesar estos cambios. No vaya a ser que la Iglesia termine siendo una ONG.

Cerrando el tema me voy ahora a La Nación a ver la última de Francisco para aplicarle este esfuerzo de lectura. De paso me informo, seguro tiene cerca alguna otra noticia sobre los gays o el aborto.

PS: La foto de la nota es horrible, lo se, pero me permite enlazar una noticia de Página12 que habla bien del Papa. Cuando pasa eso Gramsci se retuerce en su tumba y me surgen 10 sonrisas socarronas automáticas.