El viernes salí a la tarde en el flamante 0 km de un amigo de Sunchales destino a Buenos Aires, la idea era llegar esa misma noche a Bella Vista cebando mates como compañía. Lamentablemente a la altura de San Lorenzo el flamante 0 km de Ford dijo basta y nos vimos envueltos en un torbellino de transporte en grúa, ejecución de la garantía del auto, depósito en Rosario, cena cerca de la terminal y viaje a Buenos Aires en colectivo a la una de la mañana para llegar a Bella Vista finalmente a las 5.
Menos mal que los dos somos de temple pacífico y nos tomamos la aventura con sorna.
El sábado me desperté tarde porque a la noche teníamos la fiesta de cumpleaños de
Cris y Noëlle, magno evento para celebrar especialmente los 40 de este último y los 28 de su consorte. El desafío era ir de disfraz y Bárbara planeaba completar un complejo e interminable atuendo de los años 20 con flores y plumas de pavo real en el sombrero. Lo mío era más fácil: concurrir a un negocio especializado del ramo y alquilar algún Batman, Hombre Araña o He-Man, al final la abuela Gran-Mère solucionó el tema con un disfraz perfecto de vasco: boina y faja roja sobre pantalón y camisa blanca con alpagatas negras.
Las festividades fueron muy divertidas y con disfraces muy logrados, llegamos a dormir a eso de las 4 de la mañana. Mención especial para los disfraces de los dos abuelos y el de
Frida Kahlo de Lujan. ¡Inenarrable! Como un servicio para aquellos que no saben que es Frida Kahlo dejo el
enlace a su biografía en Wikipedia y una imagen alusiva gentileza de logos.info.
Ayer Domingo todo fue despertarse de nuevo tarde, ir al cumple de Juan de la Cruz y después pasar un rato por lo de los abuelos para charlar y bañar a "la bola" Lucía en la pileta grande. Después misa y colectivo a Sunchales.
Un fin de semana agotador, ahora empieza la última semana monástica donde tengo pendiente terminar con la pintura, arreglar el cochecito de Luli y cortar el pasto del terreno.