Un tema con el #misal es que me ayuda mucho a seguir la misa, pero también me genera dudas punzantes. Pasa que tengo el ejercicio de leer las oraciones en voz baja del celebrante y en las mismas, así como en las Antífonas, hay mucho jugo. No están al azar.
Por ejemplo vean las oraciones antes de la Comunión:
Señor Jesucristo. Hijo del Dios vivo,
que por voluntad del Padre
cooperando el Espíritu Santo,
por medio de tu muerte
diste vida al mundo:
concédeme que la recepción
de tu santísimo Cuerpo y de tu Sangre,
me purifique de mis pecados
y me proteja contra todos los peligros.
Dame la gracia de vivir
cumpliendo tus mandamientos
y que nunca me separe de ti.
Y su alternativa
Señor Jesucristo,
la comunión que haré con tu Cuerpo,
sin mérito de mi parte,
no sea para mí un motivo
de juicio y condenación.
Concédeme, bondadoso, que sirva
para defensa de mi alma y de mi cuerpo,
y sea para mí un remedio salvador.
Y la oración durante la purificación
Te pedimos por nuestra boca, que sepamos apreciar de corazón el alimento recibido por nuestra boca, y que este don temporal nos sirva de protección para la Vida eterna.
Genial, muy lindas las oraciones, que mejor suenan en latín. Pero surge nuevamente la duda punzante de arriba: ¿Tiene la Comunión un poder de perdón de los pecados fuera de la Confesión?
Leyendo con atención me dirían que en realidad se habla de "purificación, protección y remedio" no de Perdón en si, pero ese razonamiento ya lo hice y me sigue picando la duda.
Esta se incrementa, o toma nuevo impulso, con esta oración antes de la lectura del Evangelio:
Que las palabras de este Evangelio
borren mis pecados.
Me falta digerir más todo este asunto, sirva este post de primer razonamiento.
PS: Bien
ferlomu por la foto