Pegándole a Magnifica Humanitas
Tenía algunas lecturas adicionales a Magnifica Humanitas, no hay mucho, se ve que pocos la leimos. En particular el artículo crítico "Magnifica Humanitas:A Long, Confusing Encyclical That Puts the Faith at Risk" en https://open.substack.com/pub/faithandtradition/p/magnifica-humanitas?r=822sqe&utm_campaign=post-expanded-share&utm_medium=web
Un tema me llamó la atención, este de:
The core idea is Leo XIV’s statement, “I too have reaffirmed that the Church ‘does not claim to possess a monopoly on truth,’3 because truth is not a territory to be defended, but a good to be shared.” (n. 25)
Affirming that the Church does not have a “monopoly on truth” is the same as saying that she is not, by the will of Our Lord, the holder of revealed truth as the Apostolic Church, successor of the Apostles:
Lo hace haciendo referencia al punto 25 de la encíclica
25. La comprensión de la verdad como un don que hay que compartir y no como una posesión que hay que reclamar, libera a la Iglesia de la tentación de añorar formas de presencia basadas en el poder. San Juan Pablo II invitaba a mirar con sinceridad hacia aquellos tiempos en los que se cedió a «métodos de intolerancia e incluso de violencia en el servicio a la verdad», [16] para reencontrar el camino evangélico del anuncio apacible y de la verdad que no se impone. En la misma línea, he reiterado que la Iglesia «no quiere levantar la bandera de la posesión de la verdad», [17] porque la verdad no es un territorio que hay que defender, sino un bien que hay que compartir. Esta misma perspectiva la resumió el Papa Francisco en sus famosas palabras, según las cuales «el tiempo es superior al espacio»: [18] lo importante no es, ante todo, ocupar puestos de poder o controlar bastiones culturales, sino iniciar procesos de bien y dejar que maduren; así, la verdad del Evangelio no se impone desde lo alto, sino que crece con el tiempo, en el entretejido concreto de las vidas, las comunidades y las culturas. Es una verdad que no teme a la diversidad, sino que la acoge y la ordena; que no elimina los conflictos, sino que los transfigura; que recompone lo que la historia tiende a dispersar. De ahí también la imagen del poliedro, una figura de muchas caras donde se refleja, desde diferentes ángulos, la misma verdad del Evangelio. [19]
Yo no lo veo como una piedra de conflicto tan grave como para privar a toda la encíclica de validez. Me parece que Luiz hace fuerza sobre el argumento más allá de su verdadero sentido. No voy a negar que es molesto el galimatías de «el tiempo es superior al espacio», sin embargo me parece que lo que quiere decir el Papa Leon XIV en este punto 25 tiene sentido en una encíclica que analiza los fenómenos y que no tiene pretensión de hacer un análisis del sentido ontológico de la AI.
La verdad del Evangelio es un don y no somos dueños de esconderla bajo la cama.
También habría que hacer el ejercicio de leer MH con un criterio generalista, me parece que hacer el cherry picking de un párrafo para descartar todo el documento como herético, es un poco injusto. Tampoco hace falta salir en defensa de MH, no es oportuno ni necesario, pero los críticos deberíamos tener una mirada más misericorde.
Cuando tenga un rato leo "Magnifica humanitas": el problema metafísico subyacente - por Roberto de Mattei | Correspondencia romana que tiene una nota final con mucho sentido:
La Magnifica Humanitas es rica en ideas y debe considerarse una expresión autorizada del Magisterio de León XIV, pero algunos puntos de la filosofía y doctrina social de la Iglesia que aborda la encíclica merecen ser debatidos, con el debido amor y respeto por la persona del Pontífice Romano y la institución del Papado.
