Trabajo rural y ajustes en la casa nueva, el miércoles vamos a Buenos Aires.
Siguen estos días pausados en la montaña.
Hacemos muchos arreglos pequeños para el confort de la casa, rezamos para un nuevo trabajo y organizo reuniones y viajes a Buenos Aires. Mañana lunes voy para allá con una escala en Ataliva para organizar service del auto y otras cosas.
En Ataliva el capítulo se va cerrando luego de seis años, el caballo ya no está y una tormenta apoteósica cercenó por la mitad uno de los cipreses de la entrada. Todavía se están recuperando de la devastación, menos mal que nosotros estábamos en Las Palmas con un tiempo más benigno. Sentimos que ya es el momento de dejar atrás esta etapa.
Hicimos mucho para mejorar el entorno agreste el Las Palmas, moviendo tierra, tapando el desagüe , armando un ecológico y un tender para la ropa. Trajimos plantas para el frente y mejoramos el camino de acceso; en el interior pusimos percheros y una cruz que preside el ambiente principal. Salvo la falta de sillones en el living y la ausencia de placares y escritorios, se puede decir que estamos al 100%.
Hay grandes proyectos para pensar en regar y extender un entorno verde, plantar árboles, lirios y también instalar mejor el Starlink en el techo para extender luego el servicio a las otras casas con una buena LAN.
Días felices, yo soy 100% vida de campo y estamos recuperando tiempo luego de meses de monástica soledad en Avellaneda. A la vez también son días de preocupación, expectantes por lo que vaya a venir.

















