A mi me encantaría ser progresista
La Iglesia mundial es progresista, en dosis livianas y masticables. En el caso de Argentina con una bajada de línea full Teología del Pueblo, todo muy domesticado y normal-sonante, sin estridencias ni obispos mujeres, todavía. A veces parece solo una Terapia Intensiva que mantiene con signos vitales una otrora muy viva realidad espiritual. Por mi parte yo nunca fuí muy progresista que digamos, tengo una sensibilidad "tradi" desde hace años; pero me hubiese gustado estar en el mainstream eclesial y nadar con la corriente. Lamentablemente hay dos defectos de origen del progresismo que se interponen como barreras para que yo sea parte del club Necesidad de salvación. Nuestros sacerdotes en regla general desconocen u ocultan el Pecado Mortal y la necesidad de Salvación que tenemos. La Fe para ellos es una herramienta para construir un mundo mejor y poco más. Pero los que tenemos naturaleza caída, que peleamos a brazo partido contra el Mundo (TM) y sus tentaciones, no podemos ten...