En los almuerzos de los miércoles, la Iglesia
Interesante la charla del miércoles, acerca de si la hipocresía en la Iglesia y acerca de la inutilidad de la acción social secular. Dos aristas muy distintas, que para mí no se entienden si se les quita a las dos su dimensión espiritual.
Providencialmente yo estaba leyendo este texto de Apuntes sobre la Fe /I que en el capítulo "Un Mundo mejor", permite entrar en tema, vayan a leerlo ustedes también, página 57.
Ya es la segunda vez que me pasa; esto de estar charlando y reconocer que mis interlocutores no ven la necesidad de Salvación. No agregan a su análisis la Buena Nueva y la acción de la Gracia.
También el Papa recibió duras críticas el miércoles en esa charla de almuerzo, a nadie le gusta que sea un “animal político” (que no es lo mismo que un político animal) actuando en ambientes de poder humano. El público era variopinto: ateos o indiferentes, ex católicos, agentes activos de vida parroquial estable y yo que no sé cómo definirme.
Providencialmente yo estaba leyendo este texto de Apuntes sobre la Fe /I que en el capítulo "Un Mundo mejor", permite entrar en tema, vayan a leerlo ustedes también, página 57.
Cuál es lamejoría que podría pedírsele al Cristianismo.De nuevo la clave es la Redención, mejor dicho la necesidad de Redención. Eso requiere una mirada profunda de la realidad como un conjunto (tratar de no contaminar la charla con realidades sensibles y casos particulares).
El mero hecho de existir no sé si es bastante motivo para un juicio de residencia. En cualquier caso, si esa fuera la razón, está tan obligado a responder como lo estaría el islam o el judaísmo o el capitalismo, o el rock. Y puesto en igualdad de condición, ni siquiera tendría que contestar demasiado precisamente. Bastaría con decir que para unos puede haber resultado una mejoría y para otros no.
Ya es la segunda vez que me pasa; esto de estar charlando y reconocer que mis interlocutores no ven la necesidad de Salvación. No agregan a su análisis la Buena Nueva y la acción de la Gracia.
También el Papa recibió duras críticas el miércoles en esa charla de almuerzo, a nadie le gusta que sea un “animal político” (que no es lo mismo que un político animal) actuando en ambientes de poder humano. El público era variopinto: ateos o indiferentes, ex católicos, agentes activos de vida parroquial estable y yo que no sé cómo definirme.








