La lógica del rating y la necesidad de dar explicaciones, ante la muerte de Lucio Dupuy.
Que pedazo de hija de p... fanática, esta basura merece el repudio de todos. No se puede justificar lo injustificable como hace en este video. pic.twitter.com/KpELyVlsDL
— Presidente (@Frondizista) January 24, 2023
No soy de reproducir epítetos maternales como los que emite Presidente, aprovecho el Tweet para que vean el video adjunto y puedan emitir un juicio propio.
En el video analizan los casos para evaluar si son carne para cocinar en los medios, pero luego tratan de rebajar el caso para que no sea atribuible a las causas del feminismo.
No voy a explorar el primer punto, que me parece ruin y real, pero del cual trato de escapar siempre con la ayuda del mismo Twitter, con Feedly y con libros físicos. Hay que salir del día a día de las noticias, lodo intelectual y tentación del Maligno, lo que en el video identifican como "lógica del rating"
Lo que si voy a evaluar es aquello que arriesgan a partir de una de las intervinientes que dice que algunos quieren "cobrar el caso de Lucio", obligando al feminismo a "dar explicaciones"; las comillas son del audio del anexo. Lo vamos a hacer sin machacar que donde ponen "rugbiers" generalizando, no aceptan "feminismo" como responsable de la muerte de Lucio Dupuy.
Paréntesis.
Muy dolorosas son las imágenes del inocente asesinado que difundió la familia, donde se lo ve inocente como cualquier chico de cuatro años. A mí me conmueve.
Cierro paréntesis
La conversación de las tres extremistas deriva en esto de dar explicaciones por la responsabilidad de las políticas y avances del feminismo sobre este caso particular, que sirve de testigo y caso señalado.
El problema del asunto es que aquello que veníamos avisando hace años es hoy triste realidad, las demandas del feminismo radical no son genuinas, son políticas y tienen como único fin promover el aborto y la supremacía progresista sobre la sociedad. Son el esfuerzo para llevarnos a una nueva utopía que sabemos de antemano que es el infierno.
Realmente no lo ven, sin embargo todas las aristas del caso Lucio están marcadas por las reivindicaciones del feminismo radical. Inoperancia de Estado, del poder Judicial y de la sociedad toda amordazada por esta estulticia.
No nos quieren escuchar, pero lo venimos avisando desde 1988 con la Ley del Divorcio: no se mete mano a la destrucción de la familia sin obtener horribles consecuencias para todos.
El epítome de la vergüenza y el oprobio llega al zenit cuando una de las contertulias arriesga que "separemos orientación sexual de cometer un crimen o no", que es lo que viene diciendo la extrema derecha más rancia, el conservadurismo más amargo, la Iglesia más carca y todas las personas con 125 gramos de materia gris desde que se originó todo el maremágnum feminista.
¡Es justo lo que reclamamos cuando decimos que la violencia es violencia y no tiene género!
Es bueno ver que al final el sentido común está haciendo mella en la extrema izquierda.
