"La voluntad de Dios es nuestra santificación."
Leía el otro día esta frase y no pude menos que elucubrar las distintas orientaciones que puede tener, tanto del lado de la Voluntad de Dios como de nuestra propia felicidad. B me cortó por lo sano y con su buen juicio me dijo que yo complico demasiado las cosas y que para ella era claro que no había muchos pormenores que distinguir.
Pero para eso uno tiene blog, para aburrir a los demás con sus pensamientos perdidos y desviar los retos de su esposa.
La primer interpretación es la que ve la frase desde la mirada de Dios y de cara a la felicidad. El Amor de ese Dios personal, paternal y cercano solo se concreta fielmente en su gratuidad y en la alegría de saber que sus hijos somos llamados. Llamado al cual respondemos a veces, y cuya medida es la propia vocación y en ella la concreción más alta es la santidad, de ahí es que para Dios Amor y Voluntad no se separan y se expresan en el deseo de que seamos Santos.
Pero está por el otro lado nuestra identificación con la santidad, si Dios quiere que seamos santos podríamos vernos tentados a pensar "allá Él" y a otra cosa, la vuelta del asunto es que nuestra santidad es expresión total de nuestra felicidad y solo concretando la voluntad de Dios de que seamos santos es cómo vamos a ser plenamente felices, acá abajo y allá arriba.
Ahí está la doble partida y la economía de la vocación, quiera Dios que el mundo entienda que siendo reciproco a ese "deseo" es donde está la Salvación.
PS: huellas en la arena en "Buscando el camino" by bichuas
Pero para eso uno tiene blog, para aburrir a los demás con sus pensamientos perdidos y desviar los retos de su esposa.
La primer interpretación es la que ve la frase desde la mirada de Dios y de cara a la felicidad. El Amor de ese Dios personal, paternal y cercano solo se concreta fielmente en su gratuidad y en la alegría de saber que sus hijos somos llamados. Llamado al cual respondemos a veces, y cuya medida es la propia vocación y en ella la concreción más alta es la santidad, de ahí es que para Dios Amor y Voluntad no se separan y se expresan en el deseo de que seamos Santos.
Pero está por el otro lado nuestra identificación con la santidad, si Dios quiere que seamos santos podríamos vernos tentados a pensar "allá Él" y a otra cosa, la vuelta del asunto es que nuestra santidad es expresión total de nuestra felicidad y solo concretando la voluntad de Dios de que seamos santos es cómo vamos a ser plenamente felices, acá abajo y allá arriba.
Ahí está la doble partida y la economía de la vocación, quiera Dios que el mundo entienda que siendo reciproco a ese "deseo" es donde está la Salvación.
PS: huellas en la arena en "Buscando el camino" by bichuas