Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta providencia

"La voluntad de Dios es nuestra santificación."

Leía el otro día esta frase y no pude menos que elucubrar las distintas orientaciones que puede tener, tanto del lado de la Voluntad de Dios como de nuestra propia felicidad. B me cortó por lo sano y con su buen juicio me dijo que yo complico demasiado las cosas y que para ella era claro que no había muchos pormenores que distinguir.

Pero para eso uno tiene blog, para aburrir a los demás con sus pensamientos perdidos y desviar los retos de su esposa.

La primer interpretación es la que ve la frase desde la mirada de Dios y de cara a la felicidad. El Amor de ese Dios personal, paternal y cercano solo se concreta fielmente en su gratuidad y en la alegría de saber que sus hijos somos llamados. Llamado al cual respondemos a veces, y cuya medida es la propia vocación y en ella la concreción más alta es la santidad, de ahí es que para Dios Amor y Voluntad no se separan y se expresan en el deseo de que seamos Santos.

Pero está por el otro lado nuestra identificación con la santidad, si Dios quiere que seamos santos podríamos vernos tentados a pensar "allá Él" y a otra cosa, la vuelta del asunto es que nuestra santidad es expresión total de nuestra felicidad y solo concretando la voluntad de Dios de que seamos santos es cómo vamos a ser plenamente felices, acá abajo y allá arriba.

Ahí está la doble partida y la economía de la vocación, quiera Dios que el mundo entienda que siendo reciproco a ese "deseo" es donde está la Salvación.

PS: huellas en la arena en "Buscando el camino" by bichuas

Como ganar el loto - INFALIBLE

Ya pasaron más de tres años, y sabiendo que de aquel regalo ya no queda nada*, estamos en condiciones de relatar como fue que ganamos 15000 pesos en el Loto (para allende el mar, unos 15000 euros en aquella época, un millón y medio de pelas).

Empecemos por lo principal: las posibilidades matemáticas son nulas, por eso el título es una trampa. Pero también es una clave, de nada sirve jugar siempre el mismo conjunto de números, quien les tipea esta nota pasaba un día frente a una agencia, pidió 6 números al azar (ni siquiera hay que pensarlos, las máquinas traen esta función) y listo.

Al día siguiente, a media mañana revisaba los resultados y vi con estupor que tenía 5 aciertos, revisé nuevamente y pedí una segunda opinión profesional a Carolina (que tenía su escritorio cerca del mío) y que pudo ver lo mismo que yo. A la hora del almuerzo, me fui corriendo a Lotería Nacional y saqué mi cheque por 15806,30 $ (un 30% impuestos ya descontados) el cual fue depositado al instante en mi cuenta del Banco Río.

Cuando iba por la calle, tomé mi celular y llamé a Bárbara, que estaba en el civil de Verónica y Juan Pablo y le dije más o menos esto.
- Hola Negra, escuchame bien...
- ¿Qué pasa?
- (lentamente) Tengo en mi mano un cheque de 15000 pesos y es mío.
- ¡¡¿¡¡QUE!!?!!
- (lentamente) Tengo en mi mano un cheque de 15000 pesos y es mío.
- Aahahaa¡¡¡
Para nosotros ese dinero representaba un mensaje clarísimo, estábamos por llegar a los 4 años de novios y veníamos ahorrando los tickets de supermercado para casarnos, tener ese dinero en mano era Dios en su Providencia que nos decía "A ver si se casan de una buena vez".

Después de eso pasaron muchas cosas, tardé 20 días en cobrar el cheque, hubo 5 presidentes distintos en Argentina (en menos de un mes), nos casamos, me bajaron el sueldo, renuncié a mi trabajo, me recibí y nos fuimos a vivir a España.

(*) Ni un mango.