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Letanías de la humildad

Humildad, de Amadeo Ruiz OlmosLo acabo de leer en Sin esto, nadie se salva, atribuidas al Beato Card. Merry del Val

¡O h, Jesús, dulce y humilde de corazón:
¡escúchame!
Del deseo de ser estimado,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser amado,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser exaltado
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser honrado,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser alabado,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser preferido a los demás,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser consultado,
¡líbrame, Jesús!
Del deseo de ser aprobado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser humillado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser despreciado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser rechazado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser calumniado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser olvidado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser ridiculizado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser injuriado,
¡líbrame, Jesús!
Del temor de ser sospechado,
¡líbrame, Jesús!
Que los otros sean más amados que yo,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros sean más estimados que yo,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros puedan crecer en la opinión del mundo y yo disminuir,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros puedan ser elegidos y yo hecho a un lado,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros puedan ser elogiados y yo desdeñado,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros puedan ser en todo preferidos a mí,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!
Que los otros puedan santificarse más que yo,
con tal que yo me santifique todo lo que pueda,
¡Jesús, hazme la gracia de desearlo!

La foto es una advocación que no conocía: el Cristo de la Humildad

Las misas Gregorianas

No conocía las Misas Gregorianas y su sentido, el post de Ignis Ardens vino a traer luz al tema y de paso me hizo recordar que las almas del Purgatorio son almas necesitadas.
Y las almas del Purgatorio son pobres espirituales a quienes damos de comer, beber, vestimos, visitamos y sanamos de su enfermedad cuando las socorremos con nuestra oración y sacrificios, y en primer lugar con la Oración y Sacrificio de la Santa Misa. Luego no orar por el descanso eterno de nuestros difuntos es un pecado grave contra la caridad que tendremos que purificar en la vida eterna durante siglos y con acerbos dolores.
Uno, movido por la indulgencia hacia "sus" almas del purgatorio identificadas como parientes cercanos o amigos a quienes inconscientemente absuelve, tiende a pensar que el Purgatorio es una estación más de feliz descanso hacia el Cielo. La realidad es otra y el deber de caridad hacia todas las almas que purgan sus faltas, es una de las misiones de la Iglesia y una de las verdades de fe del Credo.

Esa simplificación tonta del Purgatorio me hace acordar un pasaje de la segunda temporada de The Sopranos que acabo de terminar. Paulie visita a Chris y le explica cuanto tiempo va a pasar por el Purgatorio en base a un extraño cálculo basado en pecados veniales x 25 años + pecados mortales x 50 años. La cuenta final le da 6000 años a Paulie que se consuela diciendo que dicha cifra frente a la eternidad son sólo un par de días. Sin duda se trata de una inocentada, pero sin llegar a ese extremo todos nos acomodamos en felices expectativas sin poner la mano en el arado y hacer más por nuestros fieles difuntos.

En este sentido me gustó la iniciativa de benditasalmas.org