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¿Quiénes son los responsables del diálogo interreligioso?

Hace ya muchos años, me tocó leer la recordada Ut Unum Sint, porque de un modo providencial había sido parte de un esfuerzo pseudo-ecuménico. Hoy debería darle un repaso para refrescar y recordar, sin embargo, lo que tengo claro desde entonces es que el empeño ecuménico es parte de la misión de la Iglesia de llevar a todos a Cristo y que ese empeño es de amor a la verdad y diálogo.

Ahora bien, una misión tan central no puede realizarse de un modo serio en medio de la Iglesia hodierna, el emocionalismo esparce su rancia pintura sobre todo lo que toca e impide un diálogo honesto. No pueden salir de lo superficial y de la necesidad imperiosa de no hablar de la Verdad.

Para evitar esto dos soluciones: primero que el Dicasterios Dicasterio para el Diálogo Interreligioso Perfil cumpla un rol de diálogo intelectual, menos reuniones de diálogo tonto y más trabajo intelectual, disputatio cruda y dura, con anatemas y alguna buena hoguera. Segundo, alejar de las parroquias toda autorización de contubernios de diálogo interreligioso, a los párrocos y asambleas de fieles hay que prohibirles esas cosas, imperiosamente.


Vean que peligrosa la presentación del Dicasterio cuando dice: "El dicasterio anima también a las Iglesias particulares a emprender iniciativas en el campo del diálogo interreligioso." es justamente lo que no debería hacer.

Ya que estamos, también deberían prohibirles a los párrocos el uso de impresoras de colores para afear los templos con pancartas variopintas y mensajes sin sentido.

#Caritas, por lo menos no en mi nombre

Todos los años recibo con meridiana puntualidad los opúsculos promocionales de la Colecta Más por Menos de Caritas Argentina. Bienvenido sea el llamado en papel, llamado a transformar el corazón y a ser solidario con la Iglesia.

El papeleo viene con una revista que incluye las acciones más notables e información del impacto de la colecta del año anterior; la recorro mirando los templos en reparación (Todos ellos, humildes, feos y modernos a la vez), veo las iniciativas de trabajo social, el apoyo a las vocaciones, etc.

Yo soy muy pro-Caritas, no me molestan los cuentos de colaboradores vendiendo ropa donada, ni me movió la aguja el problema aquel con Bargalló. Intento no leer las palabras de los obispos a cargo y me sumo a la colecta.

Pero este año tengo una crítica.
¿Puedo hacer una crítica? Bien hará Dios en llevarla donde tiene que anidar.

Vean la foto, la revisan, detectan lo anormal y después leen mi comentario.


¿Detectaron? Para mi está muy claro y saltó a la vista en la primera lectura, se trata de la Comisión Episcopal de Ecumenismo ¡¿Qué tiene que ver con la solidaridad y la caridad cristiana?! 

Par mi el ecumenismo es un tema muy sensible desde que leí Ut unum sint en los años 90 y tengo la idea loca de que la mayoría de los esfuerzos que no se hacen entre oración y discusión teológica, poco interés tienen. Por ejemplo, una reunión conjunta entre representantes de distintas religiones en la plaza de Sunchales, no tiene sentido alguno para la unidad de los cristianos.

En todo caso, me parece que acciones como la de CEEJIR no deberían ser parte de las iniciativas de caridad apoyadas por Caritas Argentina.

Conste en actas.


Volviendo sobre Ratisbona

Volando muy por arriba de las noticias de la matanza de Orlando, miraba la polémica en torno a Trump y sus observaciones acerca de “Radical Islam”. Siempre tratando de entender si el Islam es responsable per-se, de la violencia y del surgimiento de ISIS.

Por instinto me dirigí de nuevo al discurso de Ratisbona y volví a leer. 
¡Qué bueno que está el discurso!. Es la clave para entender el camino que tiene que seguir el diálogo con el Islam.

Esos pasos perdidos también me llevaron al post original de este blog en aquellos días, donde charlábamos con Rome y me pareció que tanto sus respuestas como las mías, habían sido particularmente pobres. Creo que en ese momento –como todo el mundo- vimos pasar frente a nosotros un tren y no lo reconocimos.

El discurso de Ratisbona es corto y súper interesante, y tiene algo que para todos debería ser fundamental para entender todo este embrollo:

Más allá de ésta existiría la libertad de Dios, en virtud de la cual Él habría podido crear y hacer también lo contrario de todo lo que efectivamente ha hecho. Aquí se perfilan posiciones que, sin lugar a dudas, pueden acercarse a aquellas de Ibn Hazn y podrían llevar hasta la imagen de un Dios-Árbitro, que no está ligado ni siquiera a la verdad y al bien. La trascendencia y la diversidad de Dios se acentúan de una manera tan exagerada, que incluso nuestra razón, nuestro sentido de la verdad y del bien dejan de ser un espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inalcanzables y escondidas tras sus decisiones efectivas. En contraposición, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas --como dice el Concilio Lateranense IV en 1215--, pero que no por ello se llegan a abolir la analogía y su lenguaje. Dios no se hace más divino por el hecho que lo alejemos en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es ese Dios que se ha mostrado como el logos» y como «logos» ha actuado y actúa lleno de amor por nosotros. Ciertamente el amor «sobre pasa» el conocimiento y es por esto capaz de percibir más que el simple pensamiento (Cf. Efesios 3,19); sin embargo, el amor del Dios-Logos concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón, como añade san Pablo es «lógico» (Cf. Romanos 12, 1)

Si esto es así, si el Islam tiene en su interior un Dios que está fuera de la relación con el logos, entonces el camino se hace más difícil todavía. Más aun sabiendo que el diálogo teológico interno del Islam no tiene una entidad propia.

¡Conocemos tan poco de esto…!

¿Sabrán todo esto los responsables de dialogar? ¿Tiene sentido invitar a un Iman al vaticano para plantar un olivo? ¿Cuál es la idea de paz y conversión que tienen los musulmanes?.

PS: Buena foto encontrada este lugar

"Líderes religiosos se reunen para dialogar"

EL Evangelio de hoy es un golpe terrible para los que hacen ecumenismo y no leyeron Ut unum sint. También lo es para aquellos que critican los esfuerzos por la unidad de los cristianos y no leyeron Ut unum sint.
Evangelio según San Marcos 12,18-27.

Se le acercaron unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: "Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: 'Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda'. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?". Jesús les dijo: "¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios? Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? El no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error".
¿Ven? Jesús no tiene miedo de conversar, no tenemos el tono de voz que puso, pero podemos descartar que lo hizo con Caridad y sin maltratar. Lo importante es que el error es grave y los saduceos se van a casa con una enseñanza clara y tajante.

Así hay dos maneras de ser ecuménico, uno es en el diálogo con las religiones discutiendo a fondo y respetando al otro, la otra manera es hacer "encuentros" y lavarse las manos unos minutos después. Hay dos maneras de trabajar por la unidad del Cuerpo de Cristo, una es con la oración y la otra con palmaditas en la espalda y títulos políticamente correctos en la prensa.

¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios?

El ecumenismo como argumento

Leía anoche los desaguizados de un encuentro de liturgia relatado por Germinans cuando me encuentro con la consabida frase de que si no quiere latin en misa, entonces el discursante es anti-ecuménico.
Al hablar el cardenal del latín como si fuera una barrera en la liturgia que distancia a los fieles no cae en la cuenta que está haciendo gala de racionalismo y anti-ecumenismo.
Para mi ese es un argumento débil , la Misión Ecuménica de la Iglesia es la de Ut unum sint , me parece a veces que en este forcejeo entre progres vs tradis se toma cualquier argumento para inclinar la balanza y el ecumenismo es mal utilizado en ambos cuarteles.

De todos modos Aurelius Augustinus  se encarga de aclarar un poco más el asunto argumentando que la manera de hablar del Cardenal Daneels abre un abismo para el diálogo con las Iglesias Orientales, pero de alguna manera me molesta que haya argumentado de esta manera, me parece que lo hace más por buscarle pelo al huevo que con real convicción.
La liturgia es una vivencia de toda la realidad antropológica del hombre, que apela no sólo a su entendimiento, sino a su sensibilidad y afectividad. El latín ha sido atacado por hacer ininteligible el signo sacramental, pero esto es cartesianismo puro, porque pone la inteligibilidad únicamente en lo que aparece claro y distinto. La inteligibilidad litúrgica trasciende la mera comprensión racional, lo cognoscitivo; por eso es accesible incluso a los no letrados (lo curioso es que en otro momento de su intervención, Danneels, contradiciéndose, admite este carácter suprarracional de la comprensión litúrgica). La Iglesia, pues, habría hecho inaccesible la liturgia a los fieles durante siglos, pero esto es como confesar que no habría cumplido con su misión de enseñar y santificar, lo cual es inadmisible. Por otra parte, el ataque al latín supone también necesariamente un ataque a las venerables liturgias orientales, tanto católicas como ortodoxas, pues, como se sabe, las lenguas empleadas en ellas son tan incomprensibles para los fieles de las respectivas iglesias como lo es el latín para los de rito latino. Es más: en la mayoría de ellas la acción litúrgica es hurtada a la visión del pueblo mediante el iconostasio, que marca todavía más netamente que en Occidente la distinción del sacerdocio ministerial y el de los fieles. Flaco favor, pues, se hace al ecumenismo con los hermanos separados de Oriente al emplear contra la liturgia tradicional romana los mismos argumentos que son aplicables a las liturgias orientales.
¿Les da a ustedes la misma sensación?

Irenismo



El irenismo es algo parecido; “eirene”, en griego, significa “paz”. Una actitud irenista es la de aquel que intenta crear o conservar la paz por la vía fácil de evitar las confrontaciones. Es algo así como una tolerancia irresponsable y más bien cómoda.


Lo dice Fray Nelson en Conversación No. 11 La Generación Inmediata Al Postconcilio que no voy a leer ahora porque estoy empezando a ver algo que encontré en The Wanderer - Gnosis, un enlace a una entrevista bien larga a Jean Borella a quien no conocía.

Esto me sirve como cierre de la lectura Decreto Unitatis Redintegratio - El ecumenismo y l...

PS: foto de Laughing Squid

Decreto Unitatis Redintegratio - El ecumenismo y la Eucaristía.


Estoy leyendo el Decreto Unitatis Redintegratio sobre el ecumenismo, me lo comprometí al leer el otro día acerca de la semana de Unidad de los Cristianos. Como siempre hay un párrafo que me llama la atención:
Todo esto, realizado prudente y pacientemente por los fieles de la Iglesia católica, bajo la vigilancia de los pastores, conduce al bien de la equidad y de la verdad, de la concordia y de la colaboración, del amor fraterno y de la unión; para que poco a poco por esta vía, superados todos los obstáculos que impiden la perfecta comunión eclesiástica, todos los cristianos se congreguen en una única celebración de la Eucaristía, en orden a la unidad de la una y única Iglesia, a la unidad que Cristo dio a su Iglesia desde un principio, y que creemos subsiste indefectible en la Iglesia católica de los siglos.
¡No solo es importante la Unidad per se, lo importante es especialmente la celebración de la Eucaristía! De ahí el compromiso que hay que asumir para celebrarla correctamente. No solo estamos frente a la oración perfecta, el Sacrificio incruento, al mismo Dios; sino que además estamos abriendo o cerrando la puerta a los hermanos separados.

Nunca lo había visto de este modo.

El dcreto sigue más abajo con dos observaciones que viene al caso de todo este asunto del diálogo con los cristianos.
Los fieles católicos han de ser, sin duda, solícitos de los hermanos separados en la acción ecumenista, orando por ellos, hablándoles de las cosas de la Iglesia, dando los primeros pasos hacia ellos. Pero deben considerar también por su parte con ánimo sincero y diligente, lo que hay que renovar y corregir en la misma familia católica, para que su vida dé más fiel y claro testimonio de la doctrina y de las normas dadas por Cristo a través de los Apóstoles.

Pues, aunque la Iglesia católica posea toda la verdad revelada por Dios, y todos los medios de la gracia, sin embargo, sus miembros no la viven consecuentemente con todo el fervor, hasta el punto que la faz de la Iglesia resplandece menos ante los ojos de nuestros hermanos separados y de todo el mundo, retardándose con ello el crecimiento del reino de Dios.
Ps: La foto de arriba es la Church of the Nativity of Our Lady (in front) - Vitoslavlitsy wooden museum, Novgorod de wOLD

Unidad de los Cristianos, semana de oración y un comentario

Leí la carta del Papa por la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos es un vistazo por arriba a 100 años de Ecumenismo, no hace mención a Ut unum sint la encíclica de Juan Pablo II acerca de este tema y creo que lo evita porque esta carta es un mensaje que seguramente va a llegar a todos los cristianos y Ut unum sint hace un fuerte incapiés en que el ecumenismo es una misión muy importante, pero que no debe llevarse a cabo sin reconocer que la Verdad está en la Iglesia presidida por Pedro.

Hace en cambio foco en Unitatis Redintegratio de Vativcano II que yo no leí. Agendado y agregado a pendientes.